
El diputado provincial del FreJuPa solicitó que los y las legisladoras nacionales por La Pampa reclamen la estatización de la empresa agroindustrial beneficiada por el Banco Nación con créditos millonarios y por los que hay una investigación judicial en marcha contra funcionarios del macrismo.
Leonardo Fabio Avendaño reclamó la estatización de Vicentin para que “el Estado debe focalizar sus acciones en los vulnerables, los descartados del sistema”.
“La primacía política y económica que impuso el Primer Mundo se debilitó a escala global frente a la pandemia de Coronavirus y, además, quedó en evidencia que sólo beneficiaba a las empresas transnacionales y a los gobiernos del G8. Emerge un nuevo orden mundial, donde se perfilan actores que regirán ese destino e impondrán las coordenadas del mapa en donde se disputa la hegemonía mundial. Entre ellos, se destacan China, Rusia, Japón, India, Corea, que, en una alianza estratégica, están terminando de esmerilar el dominio norteamericano y la obsecuencia europea”, señala en los fundamentos.
“Con el Covid 19 haciendo anclaje en cada país del planeta, quedó desenmascarado el neoliberalismo, junto a su capitalismo salvaje, que acumula únicamente para el 1% más rico. Ante la coyuntura que planteó la pandemia, no sólo fracasó en la emergencia sanitaria, sino que también en la instrumentación de sus políticas económicas, con el rol preponderante de la ley del libre mercado y la volatilidad financiera de la era virtual, además del extractivismo destructivo de recursos naturales que no acusa recibo del cambio climático”, añadió.
“En Argentina ya sabemos cómo es el comportamiento de las grandes empresas, es decir, de sus dueños, son capitalistas en las ganancias y socialistas en las pérdidas. En los últimos cuatro años, durante el gobierno neoliberal de Mauricio Macri, no sólo siguieron ganando, sino que además blanquearon y fugaron divisas al exterior. El Grupo Clarín, Techint, Arcor, Pampa Energía y Aceitera General Deheza figuran entre quienes sacaron del país 86.000 millones de dólares, con “una notable concentración en unos pocos actores económicos”, destacó y citó un informe publicado por el BCRA.
Por eso pide que “el gobierno debe tomar decisiones. No es posible obviar el valor que tienen las empresas y como marcan la agenda en cuanto a precios y consumos, afectando el bolsillo del pueblo argentino”.
“Hay que recuperar YPF comprando todas sus acciones, a los peajes hay que estatizarlos, como Vicentin, al igual que el sector energético. El flujo de capital de esas empresas se puede invertir en políticas sociales y, además, se deja de depender de las negociaciones con empresarios que solo consideran la posibilidad de ganancias”, agregó.
El diputado señaló que “el sociólogo Michel Wieviorka resalta que ‘el poder está desbordado’ porque nos hallamos en plena transformación del mundo. Pero aquellos que administraban la aparente “normalidad” de ese mundo (el de hace 60 días), quiere volver a esa normalidad después que pase la pandemia. Pero es imposible. Es, decir, esta vez la crisis tiene y tendrá otro resultado. No es como en 2008 donde se permitió a los gobiernos a rescatar por medio del Estado a los bancos, a los especuladores financieros; esta vez no, el reclamo social es que ahora el rescate es para la ciudadanía, para los pueblos”.
Propone “recuperar y aggiornar a esta época la Constitución del ’49, que en el Capítulo IV aborda La función social de la propiedad, el capital y la actividad económica´´; y resalta en algunos de sus artículos que ‘La propiedad privada tiene una función social’, además ‘El capital debe estar al servicio de la economía nacional y tener como principal objeto el bienestar social’, y también que ‘La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social’. El Estado es el instrumento para intervenir en la economía y, de esa manera, custodiar los intereses y los derechos del pueblo trabajador”, indicó.
Por eso “como señala Wieviorka, estamos transitando ‘una democracia de combate’, y el Estado debe focalizar sus acciones en los vulnerables, los descartados del sistema. Por eso el Estado debe hacerse fuerte, debe dirimir por medio de la política, que es la herramienta transformadora, las grandes desigualdades generadas por la derecha mundial, por el capitalismo financiero bajo los preceptos neoliberales”, finalizó.

