
El presidente de la Nación anunció la decisión en una conferencia de prensa que encabezó en la Casa Rosada. Se dispondrá la creación de YPF Agro SA y la intervención de Vicentín, unificando la operación de las compañías.
El objetivo del Gobierno será “rescatar” a la empresa con el objetivo de hacer frente al pago de deudas a productores de interior, renegociar con los bancos acreedores y asegurar la paz social y estabilidad laboral con gremios. Todo su patrimonio formará parte de un fondo fiduciairio.
«En la ley vamos a declarar a la empresa como empresa de utilidad pública. Quiero darle tranquilidad a los trabajadores para que sepan que van a mantener su trabajo y a los 1600 productores que trabajaban con Vicentín», indicó.
«Esta decisión apunta a lograr la soberanía alimentaria. Lo que queremos es aportar al mercado alimenticio. Vicentín cuenta con plantas de cerales y oleaginosas, una división de producción de biodisel, una textil, una planta de jugo concentrado y una bodega en Mendoza y hasta se dedica a exportar Miel. Tiene sedes en Montevideo, San Pablo y Asunción, se darán cuenta de la dimensión de la empresa», dijo el presidente.
«Estamos tomando una decisión estratégica para la soberanía nacional», resaltó.
Vicentin solicitó en febrero pasado la apertura de su concurso preventivo de acreedores. En total, según medios judiciales, la deuda de la compañía asciende a u$s1.350 millones, de los cuales unos 1.000 millones corresponderían a préstamos de los bancos y el resto a empresas del sector agrícola.
El Banco de la Nación es uno de los principales acreedores. Con el cambio de gestión a comienzos del año, Las nuevas autoridades de la entidad oficial iniciaron un sumario administrativo luego de detectar que durante la gestión de Cambiemos el Banco Nación le otorgó préstamos a Vicentín por $18.700 millones.
En lo que se refiere a la cantidad de acreedores, 1.895 son por compra de granos, 586 de bienes y servicios, 37 financieros, 19 fiscales y aduaneros, 98 accionistas, y tres sociedades vinculadas.

