
Los primeros pobladores:
Numerosos trabajos científicos (arqueológicos, antropológicos, biogeográficos), muchos de ellos con rigurosa metodología, echan luz sobre un área que se presenta ante todo de destacable riqueza. En todo el valle del río Diamante se han descubierto sitios arqueológicos de diversa categorización. Sin detenerse en aspectos que son de mayor detalle y exceden a estas páginas, el ambiente, entendiendo aquí las condiciones del entorno, o el análisis del mismo, resulta por demás importante puesto que condiciona y determina la disponibilidad de recursos, se habla entonces de Provincia Alto-Andina, Patagonia y Monte (Cabrera 1971), otros autores (Giardina Miguel, Otaola Clara, Franchetti Fernando) lo clasifican en Desierto Andino y Monte.
Hacia el alto valle (Alto-Andino), donde recordemos que estamos hablando de condiciones casi extremas a más de 3.300 m de altura, se destacan los sitios Laguna del Diamante, Los Riscos, El Indígeno, asentamientos en los que se encontraron pequeñas construcciones habitacionales (pircas en forma de arco), con presencia de material lítico, huesos, semillas carbonizadas, cerámica, varios de ellos alóctonos, traídos de otros lugares, lo que indica importante intercambio o contacto con otros sitios.
Montañismo, el volcán Maipo y el bello sistema del Diamante. (Por José Sevilla – Nota 1)
Ya en el valle medio (Patagonia y Monte) otros sitios de valor lo constituyen Los Tolditos, Villa 25 de Mayo, Agua de los cielos, etc. Algunas de las manifestaciones halladas, además del material litológico trabajado (raederas, buriles, cuchillos, etc) se encontraron expresiones en aleros (pinturas rupestres). La datación del material, siguiendo en algunos casos los niveles estratigráficos del lugar, permite establecer una cierta evolución desde los pobladores más antiguos (10.000 a 5.000 años) hasta material más evolucionado (raederas, raspadores, etc.) (Lagiglia 1977, Polanski 1968).
Estos pueblos vivieron fundamentalmente de la caza de los animales del lugar como aves, guanacos, dasipódidos, encontrándose evidencia de consumo de plantas silvestres y domesticadas (frijoles, variedades de cactáceas, etc.).
Previo a la llegada de los españoles, los pueblos cuyanos (warpes o huarpes) habían recibido la fuerte influencia incaica (mediados del siglo XV) en una extensa área cuyo límite sur fue precisamente el propio valle del río Diamante. Uno de los hallazgos más notables, además de la cerámica fueron unos dibujos encontrados recientemente, que podrían estar vinculados a la cultura inca, además se hallaron trabajos en obsidiana, una roca típica del lugar, utilizada como lascas para realización de materiales de trabajo, para raspar, cortar, raer, etc. Todo esto último está en estudio en este momento.
El valle del Diamante dividió así los pueblos cuyanos o huarpes al norte y los Puelches al sur (Maule-Neuquén).
Luego de la corriente pobladora occidental que derivó en la fundación de las importantes ciudades cuyanas de Mendoza (1561), San Juan (1562) y San Luis (1594), el sistemático sometimiento que sufrieron los pueblos al ser capturados en los oasis cuyanos y obligados a encomendarse en las estancias de los españoles en el valle central de Chile, hizo que muchos de ellos se vieron empujados más hacia el sur, sean los valles de estos ríos o incluso los bañados y lagunas circundantes (Guanacache).
El desvío del río Diamante:
Más allá de las intervenciones que sufre la trama del rio Diamante, mencionadas en la nota anterior, la constitución de un fuerte en 1805 coincidente con la fundación de los poblados del lugar (Villa 25 de mayo y San Rafael) existe una fecha o circunstancia que no puede obviarse y es el desvío de las aguas del río Diamante hacia el actual Desaguadero-Salado, puesto que antes vertía sus aguas en el río Atuel.
Fue en los inicios del siglo XIX cuando por pedido del Virrey Rafael de Sobremonte le encomendara al Jefe del Territorio Miguel Telle Meneses “separar el río Diamante del Atuel a fin de facilitar el tropeo de hacienda con destino al abastecimiento español que esperaba en Chile”. Difrieri Horacio en Historia del Atuel.
Este encuentra el punto “a unas 10 leguas de San Rafael en que podía darse un piquete al río”. “las aguas de este río abandonaron su formidable caja (Las Aguaditas)”. D. H.
Como bien señala Difrieri “El río Atuel perdió entonces la mitad de su caudal. Las características del lecho fluvial permitían en esa zona que se hicieran fácilmente tomas para canales de riego o rudimentarias acequias y hasta desvíos totales de las aguas, con elementales herramientas, como se infiere del desvío practicado por los españoles”. Señalando la “magnitud del cambio que produjo para siempre en la red fluvial”… “el desvío quitó al Atuel la mitad de su caudal” Difrieri Horacio. Historia del Atuel.
Esta circunstancia, en el presente, sirve de argumento a la provincia de La Pampa para que se acuerde la restitución de las aguas a su histórica dirección. Cabrá preguntarse con el tiempo los resultados de tamaña gestión, al menos a la luz de las circunstancias y los históricos reclamos de la provincia de La Pampa.
Saint Exupery-Guillomet
En estos días se están cumpliendo 90 años de la llamada hazaña de Guillomet, la cual se encuentra retratada en las orillas de la laguna del Diamante como un hecho imborrable en los amantes de la aviación o las aventuras de alta montaña.
Henri Guillomet y Antoine Saint Exupery eran pilotos de avión de la Compañía General Aeropostal que prestaba servicio entre Francia y Sudamérica (Argentina, en este caso), a su vez el trayecto Buenos Aires Santiago de Chile. Hacía unos tres años que Guillomet se había alistado en el servicio habiendo realizado unos 400 viajes a Santiago de Chile.
El 13 de junio de 1930, regresando de Santiago y a la altura del Vn Maipo-Laguna del Diamante Henri Guillomet fue sorprendido por una tormenta que lo obligó a aterrizar de emergencia en las proximidades de la laguna, su avión quedó invertido. Este lugar que de por sí en invierno, en medio de la montaña, a más de 3.000 metros de altura y a casi 100 km del pueblo más cercano, se constituía en un seguro pasaje a la muerte.
Con lo que llevaba puesto y algunas provisiones, Guillomet deambuló seis días y seis noches gélidas en medio de la tormenta. En ese tiempo su amigo Saint Exupery viajó de Buenos Aires a Mendoza y subiéndose a su avión realizó varios vuelos en esas imposibles condiciones buscando a su amigo con infructuoso resultado.
Cuando ya se había abandonado la búsqueda, dándolo por muerto, el séptimo día amaneció con la impensada noticia de que H. Guillomet estaba vivo. Rápidamente se dio aviso desde San Carlos, el pueblo más cercano, adonde concurrió una comitiva encabezada por el escritor fundiéndose en un abrazo con su entrañable y maltrecho amigo.
Esta aventura perdura en la pluma del escritor de El Principito quien dedicara su libro Tierra de hombres al destacado e histórico hecho.
¿Qué había sucedido?, pues Guillomet fue encontrado por un niño vaqueano llamado Juan García, quien literalmente le salvó la vida. Años después, ambos pilotos, llamados por la obligación de la guerra pelearon por su país, habiendo dejado la vida en la contienda mundial (1939-45).
Con el correr de los años, esta historia no quedaría en el olvido pues, en junio de 2001, el mismísimo presidente de Francia Jaques Chirac y en una ceremonia en la que García fue el principal homenajeado, en Paris, Francia, le otorgó la Legión de Honor, por un “hecho absolutamente excepcional” diría Chirac.
Muchas otras son las historias y vivencias que encierra este singular lugar, no todas difundidas o conocidas. Más de una vez, la belleza natural de los ambientes se encuentra matizada por otros elementos que nos permiten reflexionar sobre los paisajes y la huella de su gente.
José E. Sevilla
Lic. en Geografía MsC en Gestión de Empresas
Bibliografía:
SRUOGA Patricia, ETCHEVERRÍA Mariela, FEINEMAN Maureen, ROSAS Mario, BURKERT5 Cosima, IBAÑES Oscar. 2012. Complejo caldera Diamante-Volcán Maipo (34°10´S, 69º50´O): Evolución Volcanológica y Geoquímica e implicancias en su peligrosidad. Revista de la Asociación Geológica Argentina.
Palacios, Ernesto (2018). Mendoza, la ciudad perdida. De los cuatro vientos, Bs As.
Berberián Eduardo E. Nielsen Axel E. Historia Argentina Prehispánica. Editorial Brujas.
Difrieri Horacio (1980). Historia del río Atuel. Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires.
Curtis Cate, Saint Exupery. 1994. Emece. Buenos Aires.
Toda la Aviación. (2008). Accidente de HENRI GUILLAUMET en Laguna del Diamante, Mendoza con el Potez 25 F-AJDZ
Fundación Chadileuvú (2018) El Virrey desvió el Diamante y le quitó caudal al Atuel. Santa Rosa – La Pampa.
Michieli, Catalina Teresa (1994) Antigua historia de Cuyo. Ansilta Editora. San Juan.
Durán Víctor. (2020) Incas en Mendoza: qué significan los hallazgos en la Laguna del Diamante. Víctor Durán. Febrero de 2020
Giardina Miguel, Otaola Clara, Franchetti Fernando. (2016). Biogeografía humana en la cuenca del río Diamante. Revista del Museo de Antropología, Suplemento Especial. VI Jornadas Arqueológicas Cuyanas. IDACOR-CONICET. U.N. Córdoba. Córdoba – Argentina
Vía Mendoza (2019). Impactante: el sitio arqueológico El Indígeno es más grande de lo que se pensaba. Redacción de Vía Mendoza. Mendoza

