
Con esa frase respondió a los incumplimientos del Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio. Se refirió a la fiesta de Santa Rosa, donde 81 jovenes fueron denunciados judicialmente por violar el aislamiento, la cantidad máxima de 10 personas por reunión y el límite horario de las 24 horeas, con una de contemplación para traslado.
“Yo no quiero que los negocios vuelvan a cerrar, pero no me va a temblar la mano La sociedad también vio esa fiesta, para el barrio no fue invisible, 30 o 40 autos, música a todo volumen, no pueden no haberlo escuchado”, señaló.
“Para la sociedad la fiesta no fue invisible. No quiero que el comercio vuelva a cerrar, pero no me va a temblar la mano si tengo que volver a cerrarlo”, resaltó.
“El estatus sanitario lo logramos entre todos y todos lo tenemos que cuidar, no hay otro secreto. El estado no tiene que prohibir, prohibir y prohibir, si es así, no hemos aprendido nada como sociedad.

