
Así lo aseguró la titular de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes, Marisa Graham, en su primera exposición parlamentaria desde que asumió al frente del organismo, el 3 de marzo pasado.
En su primer informe parlamentario, Graham alertó por la afectación de derechos de los menores en nuestro país, y abogó por una renta básica universal para los mismos.
Ante la Comisión Bicameral Permanente de Defensa de los Derechos de la Niñez, Graham calificó de «dramática» la situación de la infancia y la adolescencia en el país en medio de la emergencia económica y social por la expansión del virus, y aseguró que la pandemia obliga a «replantear revalorización de derechos» y a «evaluar cómo esos derechos estaban afectados».
Consideró que la Argentina «debe encaminarse hacia un debate sobre una renta básica universal para niñas y niños» con la meta puesta en «sacar a los niños que están bajo la línea de pobreza extrema».
«Hay que mantener la ayuda a las familias y hogares con niños, y seguir a partir de la AUH y la asignación por embarazo, que han sido una de las mejores políticas públicas, que deben seguir fortaleciéndose y ampliándose», ya que «se debe encontrar a aquellos niños que todavía no han sido ingresados a esos derechos», remarcó.
Sobre la posibilidad de implementar una renta mínima para la niñez, expresó que la idea es que «haya un piso mínimo para todos los niños, niñas y adolescentes, lo cual implica un acuerdo social y también un compromiso fiscal y tributario que es a largo plazo».
«Sabemos que esos fondos no puede movilizarse ahora pero creemos que vamos a avanzar hacia allí», destacó.
Graham aseguró también que hay una gran deserción escolar, sobre todo en el nivel secundario, y que hace falta garantizar la alimentación de los más chicos.
“Se observó una profundización de las desigualdades en el nivel secundario como consecuencia de los problemas de conectividad y ratificó la necesidad de asegurar vacantes en el nivel inicial, especialmente en las salas obligatorias de 4 y 5 años pero también en sala de 3″, manifestó.
«El abandono y la deserción a la escuela secundaria se han visto profundizados por los problemas y desigualdades en la conectividad», subrayó Graham.
Incluyó también en las metas del organismo que preside la necesidad de seguridad alimentaria en medio de la pandemia e informó que mantiene contactos permamentes con el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, por este tema.
«Hay muchos de nuestros niños que aseguran sus ingestas cotidianas en la escuela, desde el comedor en las escuelas, y hay que asegurar la soberanía alimentaria en la Argentina lo cual implica incluir a las economías regionales», añadió.
Sobre la situación de los contagios en centros de cuidado e institutos de menores, informó que se hicieron recomendaciones al Poder Judicial para «evitar internaciones o aprehensiones que impliquen privación de la libertad» en estos momentos.
«Hemos tenido en CABA y en menor medida en provincia una recaída de contagios», precisó y explicó que se logró controlar esto mediante diálogos para que el virus no ingrese a los lugares de cuidado a través de los trabajadores.
Graham dijo que también se trabaja con aquellos niños y niñas que «están sin cuidados» debido a que tienen familiares internados por coronavirus en ambos distritos, los que registran mayor cantidad de contagios, y se observa que «hay temor en los chicos no solo a contagiarse sino por temor a la muerte de algún familiar».
Además, dio detalles de cada estructura de ese organismo, cuya titularidad estuvo vacante durante 14 años hasta febrero último, y dijo que cuenta para este año con un presupuesto de 97 millones de pesos y para el año que viene prevén contar con 340 millones.

