
Un grupo de comerciantes se manifestó contra la decisión de volver a Fase Uno y advirtieron sobre la pérdida de puestos de trabajo. Criticaron al Gremio y a la Cámara de Comercio y aseguraron que buscarán formar una asociación paralela.
Este miércoles al mediodía, un grupo de comerciantes se reunió en la plaza San Martín contra la decisión del gobernador Sergio Ziliotto de que la capital pampeana regrese a Fase Uno, ante el incremento de casos de coronavirus en el territorio provincial.
“Esta manifestación es para hacer una marcha contra lo que estableció el señor Gobernador de volver a Fase Uno. Entendemos que no podemos retroceder a esa fase”, dijo a Plan B uno de los manifestantes, Gustavo Clemente.

“Creemos que hay que buscar una alternativa, una fase intermedia, para ver cómo se pueden mantener los negocios abiertos y con la gente circulando en la calle. Hay que entender que tenemos que convivir con el virus”, opinó.

“Para nosotros, volver para atrás es un mazazo al comercio. El comercio no da más, luego de sesenta días cerrados, que nos generó un perjuicio importantísimo y se refinanciaron deudas. Esto va a generar una catástrofe y hay que entender que hay que buscar una alternativa a todo esto”, dijo Clemente.
Consultado sobre la sugerencia del gobernador de reforzar las compras online y por teléfono, Clemente dijo que “el comercio online no está preparado. Nos aggarró con el caballo a mitad del río, son pocos los que tienen la cadena aceitada para hacer la página online. Nadie tiene una página web preparada para realizar envíos. Esto puede llevar tiempo, lo online puede ser a futuro, pero va a llevar tiempo. Necesitamos una solución ya, en lo inmediato. Tenemos que sentarnos y volver a Fase Uno, no es la alternativa”.
– ¿Están dispuestos a pedir una reunión con funcionarios?
– Ayer le presentamos al señor Gobernador una propuesta respecto a los comerciantes, para generar un tipo de registro en el comercio, como tomar datos de los clientes que ingresen, para en caso de contagios, poder detectarlos y buscar el aislamiento.
También nos ofrecimos como capital humano y nos ofrecimos a repartir folletería con las medidas de prevención y demás, para que se entreguen a los clientes. Estamos dispuestos a colaborar, pero queremos que se llegue a un acuerdo para seguir trabajando y girando comercialmente.
– ¿Ahora van a abrir los comercios?
– No, primero vamos a hacer esta marcha, esperar que nos atiendan, entablar un diálogo con ellos y ver de torcer esta historia para el bien de todos.+
– ¿Tuvieron respuestas a sus propuestas?
– No, hasta ahora no hay respuestas a esas propuestas.

– ¿Tienen contacto con la dirigencia de la Cámara de Comercio?
– Nosotros estamos por fuera de la Cámara de Comercio. Estamos en disidencia con ellos desde la primera cuarentena y estamos planteando crear una especie de Cámara paralela, para que se nos tenga en cuenta a partir del futuro, en todas las reuniones que tengan que ver con Gobierno y el Centro Empleado de Comercios y generar propuestas.
– El gremio repudió la convocatoria realizada por ustedes…
– Es lo que hace siempre, no es nada nuevo. Yo entiendo que ellos deberían ponerse del lado nuestro, tratar de acompañarnos, porque el mes que viene cuando haya que pagar sueldos, va a haber problemas. Todos queremos mantener la fuente de trabajo y queremos sostener los comercios. Deberían estar apoyándonos en vez de criticarnos.
– ¿Cómo les fue en los meses que abrieron, se vendía?
– Debido a que no hay salidas de fin de semana largo y la gente no salía, la plata quedó en la ciudad y se generó un movimiento interesante para el comercio. Nos permitió pagar en junio y julio el 100% de los alquileres. Por supuesto quedamos debiendo los meses de abril y mayo, pero nos permitió refinanciar ciertos cheques rechazados o deudas para proveedores que se patearon para estos meses. Y ahora, que vuelvan a cerrar, va a significar un embarro total.

– ¿Piensan que la gente va a acompañar este reclamo?
– Creo que la gente tiene que aprender que el mundo está aprendiendo a convivir con esto y no podemos cerrar cada vez que aparezcan casos, sobre todo por culpa de un grupo minoritario o cuatro o cinco irresponsables, en el cual pagamos los platos rotos nosotros y muchos de ellos siguen estando en sus casas cobrando el sueldo.
Con respecto a la ayuda económica, nos seguimos endeudando. Pero queremos trabajar, no es muy complicado. En marzo dijeron que necesitaban tiempo para contener el sistema de salud y lo que se venía. Estamos en agosto, tuvimos muchísimo tiempo y hoy por cincuenta o sesenta casos, yo no tengo el sueldo depositado y no me puedo quedar en mi casa, esa es la sensación.

