
Oscar Falcon hizo uso de la Banca del Vecino en el Deliberante y reclamó obras para el barrio. “Hemos retrocedido en el tiempo y nos sacaron los micros, el asfalto, la posta sanitaria”, denunció.
Oscar Falcon, ex presidente de la comisión vecinal de Malvinas Argentinas, expuso este jueves en la Banca del Vecino, en el Concejo Deliberante, para denunciar la falta de obras de infraestructura en el barrio. En su exposición criticó a las gestiones anteriores de gobierno de Cambiemos y el PJ. Aseguró que el cuenco desvalorizó las viviendas y reclamó de manera urgente obras públicas para este sector de la ciudad.
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“Volvemos a la Banca del Vecino y con esta serán cuatro oportunidades con diferentes intendentes. Los reclamos son los de siempre: hace 28 años que en Malvinas Argentinas no hay una obra pública. Vemos como crecen el resto de los barrios y eso nos alegra por un lado, pero nos entristece por el otro”, dijo a Plan B.
“Nosotros no hemos crecido, sino que hemos retrocedido en el tiempo: teníamos micros, los sacaron, teníamos asfalto, lo sacaron, una posta sanitaria que nos sacaron. Y encima, hace 28 años, el ex intendente y el ex gobernador Jorge instaló un cuenco, donde hay una contaminación total y pérdida de materiales con la inundación y quienes vivimos alrededor del cuenco, no podemos vender las viviendas, porque en el mercado no valen nada”, dijo Falcon.
“Vemos que están haciendo una calle de asfalto, pero antes que eso queremos plantear que hagan obras para evitar las inundaciones. De nada vale el asfalto, si nos seguimos inundando.
Falcon dijo que el principal problema del barrio es el cuenco y lo definió como una amenaza total. “Hemos perdido todo y volver a renacer, y florecer, con nuestros salarios. Queremos recuperar todo lo que hemos perdido y queremos plantear un presupuesto participativo, que deben tener todos los barrios y que el municipio lo debe hacer. Es la única manera que en nuestro barrio podamos tener un presupuesto básico y que el municipio le dé la prioridad al barrio, que no sea elitista, que no sea electoralista. A este gobierno lo salvamos, porque recién empezó y veremos cómo arranca. Aparentemente están haciendo muchas obras”.
“Esperamos que se acuerden que hay un barrio, que hoy llamamos el barrio indigente, el barrio Malvinas, que en 28 años no se han hecho obras. Yo fui el primer presidente y le pusimos el nombre, allá por el barrio 92. Lo único que se hizo fue luz, agua, cloacas y nada más”, criticó.
—¿Cómo está el mantenimiento?
—El mantenimiento ha mejorado con este intendente. Estuvimos el otro día hablando con el Director de Asuntos Vecinales, que nos atendió muy bien, le dejamos algunas cosas, nos dio algunas pequeñas soluciones, pero la base siguen siendo el cuenco Malvinas Argentinas.
—Además, del cuenco, ¿qué otros reclamos hay en el barrio?
—Estamos peor que antes, sin posta sanitaria, sin asfalto, sin micros, sin un Centro de Acción Social. Hoy carecemos de todo, las calles son intransitables. Donde se rompió el asfalto que había antes, no se arregló nunca, son pedazos de asfalto y de tierra, con calles de greda. Eso se rellenó con la greda de los cuencos y en el verano, se parte, no se puede vivir. Y en el invierno, parece asfalto.
—¿Viene en representación de la comisión vecinal?
—No, la comisión vecinal está acéfala desde hace cuatro años. No quiero entrar en ese tema, pero eso también fue culpa nuestra por lo que está sucediendo, no nos preocupamos y no salimos y movilizamos para hacerle ver a los funcionarios que se han pasado siempre en el escritorio, sin ver necesidades o las vieron, y fueron elitistas y electoralistas.
Hoy no pudimos venir muchos vecinos por las razones que se conocen. Tampoco hay necesidad de movilizarse, cada funcionario sabe cuáles son las necesidades, si es que sus colaboradores le llevan la realidad de cada barrio.
—¿La solución sería sacar el cuenco?
—La solución real y definitiva sería sacarlo. Pero somos consciente que eso cuesta un dineral, porque hay que hacer todos los desagües pluviales. Hace unos cuántos años, se hizo un cuenco en un determinado lugar de Santa Rosa, con un funcionario que vivía al lado, y a esa gente, que hizo un juicio, se les pagó, con todos daños y perjuicios. Nosotros no hicimos eso. Por ahí los pobres van a la justicia y esa justicia se hizo muda, está ciega y a nosotros no nos ve, pero sí ve otras cosas. También los administradores de justicia deben sacarse la venda de una vez por todas, que no haya connivencia, no puede ser que en Santa Rosa, suceda lo que sucede en nuestro barrio, como en otros también.

