
El joven declaró que fue golpeado en el patio y sufrió amenazas de muerte por parte de la policía cuando estuvo detenido en la Alcaidía de General Acha.
Francisco Vivandelli declaró el miércoles en los tribunales de General Acha y apuntó a la responsabilidad de la policía en los hechos. Actualmente se encuentra en recuperación, luego de estar al borde de la muerte.
En cámara gesell, dijo que él se tiró de cabeza de la cucheta cuando fueron a buscarlo otra vez porque no estaba dispuesto a que lo sometieran a más torturas.
El joven dijo que sufrió una golpiza en el patio por parte de un grupo de policías mientras estaba esposado y que lo amenazaron con ahorcarlo.
La declaración fue tomada por el juez de Control, Diego Asín. Además estuvo acompañado por una profesional del equipo judicial de atención a las víctimas, y fiscales y abogados participantes en el proceso abierto contra los policías.
Vivandelli no está recuperado y no habla con fluidez. No puede caminar por sus medios. Todavía tiene secuelas de la golpiza que lo llevó al borde de la muerte.
Pese a sus dificultades, la víctima pudo recordar el hecho y expresarse con coherencia, aunque con lentitud y poca fluidez en el habla.
El joven ratificó la responsabilidad de los uniformados. Dijo que durante su detención los policías lo llevaron al patio, lo obligaron a desnudarse y lo golpearon esposado en el rostro y el cuerpo. También refirió amenazas que lo iban a ahorcar en la celda. Y afirmó que se tiró del camastro al día siguiente para evitar nuevos golpes.
Vivandelli, de 27 años, había sido trasladado de urgencia al Hospital Lucio Molas de Santa Rosa con traumatismo cerebral, a raíz de un fuerte golpe que sufrió cuando estaba alojado en la dependencia policial, donde permanecía tras ser detenido por violar la cuarentena. A raíz de esto debió ser operado dos veces de la cabeza por un coagulo que se formó por la violencia del golpe y que le movió el cerebro, lo que le generó una afectación neurológica severa.
Tras pelear 2 meses por su vida logró salir y está en rehabilitación. La policía había dicho que se tiró de la cucheta donde dormía, pero la familia acusó a la policía. Ahora necesita ayuda para poder caminar y perdió la visión de uno de sus ojos.
La Fiscalía señaló que «el mismo día 28 de marzo alrededor de las 7 horas, es decir 10 horas antes, en momentos en que se disponían a realizar el cambio de guardia, habrían sacado a Vivandelli de la celda y también del pabellón y lo habrían trasladado hasta el patio interno, donde habrían obligado a hacer gimnasia y lo habrían agredido físicamente mediante golpes en la cara, lo que le habría producido un hematoma en el párpado superior del ojo izquierdo y eritema en arco supraciliar derecho».
Por su parte, el Ministerio de Seguridad desafectó a los 4 policías que están acusados por vejaciones.

