
Miki Fiol, referente del Desayunador de Villa Germinal, agradeció la ayuda brindada por la comunidad pampeana y confirmó que recibió llamados de la municipalidad y el gobierno provincial, poniéndose a disposición para colaborar en la reconstrucción del espacio que se incendió el sábado, debido a un desperfecto eléctrico. “Nuevo cumpleaños, nuevo nacimiento”, enfatizaron.
El incendio del Desayunador, que nació en el año 2002 como respuesta de un grupo solidario a la crisis generada con la caída del gobierno de De la Rúa y una profunda crisis económica, conmovió a la comunidad santarroseña que dio grandes muestras de solidaridad.
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Fiol agradeció el acompañamiento y lamentó el incendio, producto de un desperfecto eléctrico. “El sábado íbamos a festejar el Día de las Infancias y habíamos preparado juguetes, chocolate, pero no quedó nada, más allá de algunas tazas y cositas. Ya la gente está llamando a ver qué necesitamos para eso y es probable que el sábado que viene hagamos el festejo, un sábado después del Día de las infancias”, dijo en declaraciones radiales.

“Tenemos a los hijos de compañeros y compañeras que van de hace mucho tiempo y estaban impactados por los juguetes quemados. No lo podían creer. Creo que vamos a seguir funcionando de la manera más normal posible, con la ayuda desde el municipio y Provincia, que llamaron y se pusieron a disposición, como instituciones, grupos de WhatsApp, laburo, amigos. Una impresionante cantidad de recursos para recuperarnos lo más rápido posible”, agregó a periodistas de Radio Noticias. “Vamos a tratar de funcionar lo mejor posible”, resaltó.
Miki Fiol dijo que el siniestro es un volver a empezar. “Crecimos de golpe, pero estamos la mayoría fuertes”, agregó. “Esta fue una mala noticia, que se terminó transformando en una buena noticia”, dijo en referencia a la solidaridad recibida. “Y nos vamos a quedar con esa pata”, agregó.

En un posteo realizado el domingo en redes sociales, integrantes del Desayunador, señalaron: “Nos arremangamos y nos distribuimos las tareas.
Cada vez estamos más firmes en nuestras convicciones. El trabajo colectivo, dar, recibir y cuidar es una tarea que vale mucho más que una noche inoportuna.
Vecinas y vecinos podrían haberse lamentado y dar vuelta la página del diario.
Compañeros y compañeras podrían haber solo enviado su apoyo en un mensaje.
Organizaciones e instituciones podrían haber solo pegado un llamado telefónico y prometido una ayuda de esas que nunca llegan.
Nada de eso ocurrió.
Vecinos y vecinas, compañeros y compañeras, organizaciones e instituciones materializaron su ayuda y su apoyo al instante. Trenzaron sus manos con las nuestras y se prestaron a decidir en nuestra asamblea como uno más, como una más.
Nuevo cumpleaños, nuevo nacimiento. Con sus dolores y sus risas, con su desarraigo y su ilusión, con la fuerza y la esperanza entretejidas.
Por el derecho a la tierra, alimentos, salud, dignidad. Todxs hacemos falta para repartir el pan.
¡Ronda y poder popular! ¡Lucha y poder popular!”

——‐—-PODRÍAMOS————
Podríamos habernos quedado llorando. Había y hay una historia de razones para…
Publicado por Desayunador Villa Germinal en Domingo, 30 de agosto de 2020

