
El Presupuesto 2021, considerado como «realista» por el Gobierno nacional, está basado en supuestos «prudentes» acerca de la evolución futura de la economía local, en un contexto de pandemia de coronavirus.
Entre los principales supuestos macroeconómicos del Presupuesto 2021, se destaca el Producto Bruto Interno (PBI), que prevé una evolución de una caída de 12,1% en 2020 a subas de 5,5% en 2021, 4,5% en 2022 y 3,5% en 2023.
En el caso del consumo privado, considera que se pasará de un descenso de 13,6% este año a incrementos de 5,5% en 2021, 4,7% en 2022 y 3,6% en 2023; y del consumo público, de una baja de 2,1% en 2020 a un alza de 2,0% en 2021, 2,2% en 2022 y 2,0% en 2023.
En la inversión, de una caída de 25,6% prevista para este año se pasaría a un crecimiento de 18,1% en 2021, 10,1% en 2022 y 6,6% en 2023.
En exportaciones, se espera pasar de un descenso de 14,2% a subas de 10,2% en 2021, 6,5% en 2022 y 5,3% en 2023; y en importaciones, de una caída de 21,9% a incrementos de 16,3% en 2021, 10,0% en 2022 y 7,7% en 2023.
En consecuencia, en el saldo comercial calcula un descenso desde los US$ 17.260 millones de 2020, pasando por US$ 15.087 millones de 2021 y US$ 14.302 millones en 2022 hasta US$ 12.928 millones en 2023.
Por primera vez la perspectiva de género y diversidad
El Gobierno nacional presentó por primera vez un proyecto de Ley de Presupuesto con perspectiva de género y diversidad (PPG), en el que se incrementará en casi 1.350% la inversión real en Género y Diversidad respecto a 2019, proyectada en $6.205 millones.
A través de un comunicado del ministerio de Economía, informaron que “por primera vez en la historia argentina, el Presupuesto incorpora la perspectiva género y diversidad”.
Las PPG analizan la distribución y el impacto de los gastos que realiza el Estado, así como también las modalidades de recaudación de fondos, considerando su impacto entre mujeres, varones y diversidades, según el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género.
En este sentido, desde la cartera económica afirmaron que se logró “construir un presupuesto que contenga una metodología que permita visibilizar el esfuerzo que realiza el Gobierno para cerrar las brechas de desigualdad al tiempo que expresa iniciativas concretas en esta dirección y una definición política inclusiva y diversa”.

