
Roberto Torres, exconcejal de Santa Rosa por Pueblo Nuevo, contó que buscará volver a la escena política provincial pero como representante en La Pampa del partido UNO (Una Nueva Oportunidad), el armado de un grupo de representantes de la iglesia evangélica argentina que tuvo sus primeras conversaciones con Juntos por el Cambio.
El pastor, Roberto Torres, aseguró que si bien lo que los identifica es la cuestión «provida» también está abierto a quienes «defiendan la república, las instituciones, las libertades, el valor al mérito, el esfuerzo, la propiedad privada, donde la familia y los valores que uno tiene puedan ser respetados».
Por el momento se trata de un movimiento con intenciones de ser una «alternativa política» para los próximos comicios. En ese marco, el grupo de pastores ya mantuvo una reunión con Juntos por el Cambio, posible aliado y que aglutina a buen parte de la representación evangélica del país.
«Hoy es un movimiento y estamos con las cuestiones legales. Creemos que puede ser algo de largo plazo pero estamos empezando a dar pasos concretos», contó Torres.
-¿Es un partido confesional?
-No. Si bien la mayoría de los que arrancamos compartimos tener una fe y creer en dios, está abierto para cualquier persona que quiera defender un país republicano, con poderes independientes, un país federal, con libertades respetadas, donde se valore el mérito y el esfuerzo, la propiedad privada, la educación, donde la familia y los valores que uno tiene puedan ser respetados. Los que piensan de esta manera van a encontrar en este espacio un lugar común.
-Coincide mucho con las marchas que se vienen realizando y que ha hegemonizado Cambiemos. ¿Vos participaste de esa marcha?
-No. Aunque es una consigna a la que adherimos 100 por 100, pero no desde la queja. Cuando vemos que nos alejamos de esas cuestiones, que se ven forzadas o cuestionadas, todos que tenemos que salir y poner el hombre porque es el futuro de nuestros hijos también.
– El año que viene es electoral ¿están pensando algo o proyectan para el 2023?
-Si. Es un espacio que recién arranca, pero el poder participar el año que viene nos va a hacer dar cuenta como estamos parados y nos para hacia 2023. Lo que va a pasar electoralmente el año que viene va a ser extraordinario porque lo que está pasando es extraordinario, porque nunca nadie lo vivió. Por eso en lo persona trato de ser cuidadoso con quienes gobiernan, porque no me gustaría estar en sus zapatos.
– ¿Cómo ves que manejó el gobernador Ziliotto la pandemia?
-Hay sido muy buena en algunas políticas y otras no. Creo que, si bien no lo manifestó, se abrió del presidente en lo que es la apertura de la economía. Uno puede decir con el diario del lunes que es fácil verlo, pero llevamos casi 8 meses y esto se podría haber visto antes y corregido. Estuvimos los primeros meses encerrados y ahora estamos viendo cómo hacemos para irnos de vacaciones. En ese sentido, Ziliotto se dio cuenta que si seguía ese camino la economía se iba a destruir. Por eso creo que esta fase 2 es la más correcta, con cuidado y aislamiento pero que la economía pueda mantenerse.
– Cómo pastor perteneces a uno de los sectores que permanecen cerrados…
-Eso ha sido un error. Al gobernador y la secretaría de culto enviamos muchas notas. En otras provincias están abriendo con un cupo y distanciamiento. En eso acá hay una discriminación porque hasta un pelotero puede tener chicos, y la iglesia no puede abrir.
– ¿De qué manera acompañan a la gente en esta pandemia?
-La iglesa evangélica llevó a que tengamos que transmitir por videollamada para poder estar acompañando a la gente. Lo que está permitido es la consejería familiar o persona, que es atender a la persona uno a uno en la iglesia. Esto del encierro generó conflictos en la familia. Muchos estaban acostumbrados a estar unas horas en la casa y cosas de la rutina que se pusieron en evidencia y tuvimos que empezar a trabajar en tema de matrimonios y esas cosas.
-¿Rechazan el proyecto del aborto legal entre sus consignas?
-Más que rechazo como partido vamos a defender la vida como derecho básico, desde el momento de concepción como dice nuestra Constitución.
-En 2018 el tema dividió a la sociedad y este gobierno puso el tema como prioritario. ¿Esta vez cambió la hegemonía en el Congreso?.
-Creo que lo que pasó este año puso más en evidencia que no es un tema primordial y que no es un tema de salud pública. Si hubiese sido así no importa que haya pandemia. De hecho la pandemia pone en evidencia que cuando un tema es de salud y es importante se para el mundo. Por el aborto no se para el mundo porque no es un tema de salud pública y ese es el gran motivo por el cual no se trató este año. Por que aún, los que defienden el proyecto, aunque no lo dicen a viva voz, se dan cuenta que no es prioritario porque no es un tema de salud. Creo que más allá de la conformación de la cámara se va a decidir cuando esté la decisión política. Porcentualmente Diputados tiene la misma conformación de verdes y celeste que en 2018, con lo cual el oficialismo tiene número para aprobarlo, y parte de la oposición que lo apoya.
-En el senado si hay una mayoría nueva que no estaba en 2018
-Si pero el relevamiento nos da que los números no están como para que sea aprobado como en Diputados. Y después tiene que ver con la decisión política, porque para algunos este es un tema transaccional, como cambiar su voto para lo que los legisladores interpreten pueden ser mejoras para su provincia. Yo a esto no lo veo mal. En Estados Unidos negocian así y se ponen por escrito los acuerdos. Cuando es para el bien de la sociedad no lo veo mal que haya este tipo de negociación, abierta y no por atrás con valijas de plata. Vos apóyame y yo te apoyo. Aunque esto no se puede comparar con nada porque es el derecho a la vida. Y nosotros seguiremos levantando las banderas de las dos vidas.
-No hay relevamiento pero abortos en pandemia hubo porque los hay siempre y en condiciones clandestinas
-Si y no clandestina también, porque lamentablemente hoy con que una persona vaya y diga que fue abusada, ya se le realiza un aborto en cualquier centro de salud sin que se haga ningún tipo de denuncia.
-Pero eso es parte de la ley aprobada, del protocolo de aborto no punible
-Pero al no haber ningún tipo de investigación eso lamentablemente, en algunos casos, se usa como excusa para llevar adelante un aborto que no es fruto de un abuso. Estoy hablando de La Pampa. Si se agarraran las estadísticas de las mujeres que declaran que fueron víctima de un abuso, tendríamos cientos de investigaciones que no se hacen en donde aún los casos reales, el perpetrador es impune porque nadie lo investiga.
-Los profesionales saben determinar, sin necesidad de previa investigación judicial, con una revisión médica si hubo o no violación y lo están haciendo
-Lo tienen que decir. Están obligados.
-Y la causa judicial hacía que el aborto no se practicara, aunque fuera producto de una violación
-El tema es que siquiera si inicia una investigación. Llega el propio abusador con la menor de edad que quedó embarazada al centro de salud, le hacen el aborto, se la lleva y nadie lo investiga. Porque no hay denuncia de por medio. Todo funcionario público que esté dentro de un abuso tiene que denunciar.
-¿Es posible que hagan un frente con Pueblo Nuevo?
-No hemos tenido ninguna conversación. No he visto a ninguno de los lideres del partido. Estoy más en conversación con la gente de Propuesta Federal. No hemos cerrado nada pero nos juntamos a charlar y encontramos puntos en común en temas de agenda. Estamos empezando y queriendo terminar cuestiones legales propias y de formación, y viendo la situación del país que es muy cambiante a nivel político, social y económico, que genera un escenario de mucha duda y que uno no pueda moverse con pie de plomo. No podemos hablar de 2023 porque ni siquiera sabemos que va a pasar el año que viene.

