
Lorena Guaiquian, mientras esperaba que el Concejo aceptara la licencia de la legisladora denunciada.
Un mes después del escándalo, el Concejo Deliberante aceptó el apartamiento momentáneo de la concejala Ana Natalia Sueldo. En el medio, el bloque oficialista dilató la decisión, evitó expresarse públicamente e intentó minimizar la situación. Tampoco la oposición se expresó, ya que la división de sueldos es una práctica conocida en los poderes legislativos.
Las y los ediles de Santa Rosa aceptaron el pedido de licencia sin goce de haberes hasta el 31 de diciembre y asumió la marinista Lorena Guaiquian en su reemplazo. Sueldo puede regresar si la justicia no la encuentra culpable de algún delito.
La concejala fue denunciada ante el Ministerio Público Fiscal por una exauxiliar de bloque, Sandra Cofré, por retención indebida de haberes. Afirmó que Sueldo se quedaba con la mitad de su salario. La división de ingresos de funcionarios es una práctica aceptada por la política, pero por lo general es para sumar a más militantes al trabajo legislativo.

En este caso, Cofré denunció que se lo quitaba para beneficio de la concejala o hasta de uno de sus hijos.
De la sesión participaron diez de los doce concejales: faltaron, Analía Torres, positiva de coronavirus, y Mariano Rodríguez Vega, aislado por ser contacto estrecho, ambos del oficialismo.

Jura
La flamante concejala asumió con un homenaje al conductor de Convergencia Peronista, la línea interna a la que pertenece.
Juró por Rubén Marín y por los Pueblos Originarios. En principio, será concejala hasta el 31 de diciembre, día en que vence la licencia de Natalia Sueldo. Si la justicia considera que no hay pruebas en su contra, podrá retomar la función en su banca.
En caso contrario, el Concejo deberá analizar la continuidad del posible proceso judicial. En el oficialismo, por lo bajo, confían en la concejala licenciada podrá volver en el corto plazo.


