
La organización ambientalista volvió a cuestionar el acuerdo porcino entre Argentina y China, y advirtió sobre las problemáticas sanitarias y ambientales que traería la instalación de una granja porcina en las extierras de Montenegro.
La Pampa por el Ambiente planteó las consecuencias de instalar mega granjas en Argentina para producir chanchos para enviarle a China, y alertó sobre la posible instalación de una de ellas en territorio pampeano.
Los activistas enviaron una nota al gobernador Sergio Ziliotto y el ministro de la Producción, Ricardo Moralejo, solicitando que hagan pública su opinión sobre el acuerdo sino – argentino.
«Solicitamos hagan pública su opinión al respecto, dejándolo expresado de forma literal y explícita. De lo contrario, en un plazo estimado, dicha reserva será considerada como una pronunciación “a favor” del acuerdo», expresaron.
«Son de público conocimiento y se han difundido por distintos canales de comunicación e incluso ante autoridades gubernamentales todos los argumentos que hacen de este acuerdo un plan para profundizar el modelo extractivista en curso y sumergir a Argentina aún más en la crisis social, sanitaria, climática y ecológica que atravesamos a nivel global. Así como también es de público conocimiento la intención del Gobernador y el Ministro de Producción, en asociación con Lartirigoyen (líder en agronegocios) de instalar las megas factorías porcinas en la provincia, con miras en la ex fábrica de Montenegro, ubicada a metros de la zona urbana que comprende distintos barrios santarroseños», advirtieron.
«La propia Constitución Nacional contempla el “derecho a un ambiente sano”, así como otras legislaciones ambientales que no se cumplen y a las que no se destina presupuesto. Este memorándum con China avasalla esos derechos y pone todavía más en riesgo a los ecosistemas naturales, aumenta los impactos negativos sobre la biodiversidad, ya amenazada por desmontes, quemas, fumigaciones, monocultivos y cambio de uso del suelo, con su consiguiente degradación y contaminación», sostuvieron.
«Cabe mencionar la falta de planificación a largo plazo de este tipo de proyectos, que no tienen en cuenta la disponibilidad de un recurso valioso como el agua, el cual es objeto de pujas de poder entre distintas provincias, como es el caso con Mendoza. Esta provincia actualmente está intentando avanzar con el proyecto Portezuelo del viento, actividad que afectaría negativamente el caudal del río Colorado, principal fuente de abastecimiento de la población santarroseña», recordaron.
El acuerdo porcino, «además de las innegables consecuencias ambientales que traería la consumación de las megas factorías, expresa una falta de conciencia ambiental, una visión cortoplacista y estrecha con el único fin de obtener divisas para el pago de la deuda externa y garantizar ganancias a un puñado de empresarios. Decimos claramente que con la vida no se negocia», aseveraron.
«Decimos no al memorándum de entendimiento con China y cualquier otro acuerdo o proyecto actual y futuro de similares características que implique directa o indirectamente industrialización animal, desmontes, uso irracional de recursos para una actividad insostenible y más cultivo de transgénicos, dependientes de los letales agrotóxicos», demandaron.
«Reiteramos contundentemente: Ni en Montenegro, ni en La Pampa, ni en Argentina, ni en ningún lugar. No queremos ser foco de una nueva pandemia», señala el comunicado.

