
La Central de Trabajadores de Argentina Autónoma, conducida en La Pampa por Ricardo Araujo, repudió la represión en Salta, Jujuy, Río Negro y Buenos Aires.
“En medio de los sufrimientos que provocan la crisis sanitaria, el hambre, la desocupación y la falta de tierra para vivir y trabajar, el pueblo sigue en la lucha para no seguir pagando la crisis que no provocó. En 12 de las 24 provincias de Argentina tienen conflictos vinculados a la toma de tierra que son expresión de la urgencia del pueblo para que se resuelvan sus reclamos”, señalaron.
“Entendemos que las urgencias no se resuelve con balas y gases, como lo han hecho los gobiernos provinciales de Jujuy, Salta, y ahora la provincia de Buenos Aires y Río Negro”, critiaron.
“En la madrugada del viernes último, la misma policía que hace un mes reclamó aumento salarial, ahora con 4.000 efectivos policiales con balas de goma y gases, incluyendo fuerzas especiales, reprimieron y desalojaron a las familias instaladas en Guernica. Hay 25 heridos y 35 detenidos. Así se concretó la orden del juez Martín Risso, ejecutada por la Policía Bonaerense bajo la dirección de Sergio Berni, ministro de Seguridad de Buenos Aires”, dijeron.
“En Río Negro, el sábado de las 6 de la mañana, el jefe de Policía, Daniel Jara, encabezó un operativo con personal de la Policía provincial y la participación del grupo especial COER, el desalojo y represión de los ocupantes del asentamiento «La Esperanza» en las tierras del Polígono de Tiro, al noreste de Fiske Menuco (Roca) dejo heridos de balas de goma y gases lacrimógeno, allí también se encontraban mujeres y niños y niñas. El procedimiento se llevó a cabo establecido por el juez Gustavo Quelín”, señalaron.
“Según la encuesta permanente de hogares de fines de 2019 más de 1.400.000 personas viven en condiciones de hacinamiento en aglomerados urbanos de nuestro país, la mitad de los argentinos y argentinas al menos no acceden a los servicios básicos necesarios, agua potable, cloacas, luz, en los últimos años no hubo una política habitacional que dé alguna respuesta al problema, por esta razón en nuestro país las personas se ven empujadas ante la falta de oportunidades a tomar tierras para mejorar su situación. Es urgente una política activa de construcción de viviendas populares, de loteos sociales con servicios para la integración urbana que al mismo tiempo ayude a reactivar la economía, a generar trabajo, que el protagonismo lo tengan miles de Pymes y cooperativas de trabajo que rápidamente se pueda generar mucha mano de obra”, demandaron.
“Hoy más que nunca necesitamos de la Ley de Tierra, techo y Trabajo, el Impuesto a las Grandes Fortunas y que la crisis la paguen los que se la llevaron con la pala. El latifundio es uno de los dramas estructurales de nuestra Argentina. El primer Adelantado se hizo de nuestras tierras por medio de algunas cuentas de colores y, principalmente, por mucha espada. Desde entonces, los mecanismos de posesión han sido sustancialmente los mismos”, recordaron.
“La violencia sobre pueblos originarios y campesinos (pequeños y medianos) permitió a viejos oligarcas y nuevos terratenientes el incesante acaparamiento de tierras. La usurpación está en los orígenes de tantas estancias… Pero los usurpadores seriales sacan pecho en nombre de la propiedad privada. Como si ésta constituyera un derecho natural, anterior y superior al derecho a la comida, al techo y al trabajo”, indicaorn.
“Un Benetton con un millón de hectáreas reclamando la ‘restitución’ de algunas cientos recuperadas por los mapuches. O Lewis, secuestrando un lago cordillerano. Y el Señor feudal Luis Etchevehere y hermanos”, dijeron.
“La tierra es un bien para resolver vivienda y trabajo, frente al hacinamiento de los asentamientos, villas y barrios populares y las dificultades o la imposibilidad de pagar los alquileres por la desocupación y los bajos salarios. Llamamos a la solidaridad y repudiamos los desalojos y la represión. Los problemas del pueblo no se resuelven a balazos y palo”, finaliza del documento de la CTA Autónoma.

