
El demócrata Joe Biden derrotó el sábado al presidente Donald Trump y se convierte en el 46 ° presidente de Estados Unidos.
La victoria se confirmó tras superar al magnate en el estado de Pensilvania, lo cuál le permitió alzarse con 274 votos del Colegio Electoral nortemericano, cuyo piso exige un mínimo de 270.
Biden, de 77 años, apostó su candidatura menos a una ideología política distintiva que a impulsar a una amplia coalición de votantes en torno a la noción de que Trump representaba una amenaza existencial para la democracia estadounidense.
America, I’m honored that you have chosen me to lead our great country.
The work ahead of us will be hard, but I promise you this: I will be a President for all Americans — whether you voted for me or not.
I will keep the faith that you have placed in me. pic.twitter.com/moA9qhmjn8
— Joe Biden (@JoeBiden) November 7, 2020
Trump es el primer presidente en ejercicio que pierde la reelección desde el republicano George HW Bush en 1992. No estaba claro si Trump cedería públicamente.
Biden se convierte en el 46º presidente de los Estados Unidos de América y estará en el poder hasta 2024 con el desafío de unir a un país dividido y mitigar al coronavirus que ya provocó casi 9.750.000 casos y más de 236.000 muertes.
Por su parte, Kamala Harris será la primera mujer en ocupar la vicepresidencia.
En un discurso brindado esta madrugada de Argentina desde su feudo en Wilmington, Delaware, Biden dijo: «Es hora de que nos unamos como nación».
«Desde el primer día vamos a poner en marcha nuestro plan para controlar este virus», dijo sobre la situación del coronavirus.
Biden tendrá el desafío también de gobernar con un Congreso para nada favorable: los senadores republicanos recibieron una lluvia de críticas al final de la campaña por confirmar en tiempo récord a la candidata de Trump para la Corte Suprema, pero por ahora solo perdieron en términos netos una banca.
En la Cámara de Representantes, bastión de la resistencia demócrata durante los últimos dos años, los republicanos obtienen por ahora una ganancia neta de seis bancas, un avance que no les alcanza para aspirar a controlar el pleno, pero sí marca una derrota para el liderazgo de la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi.

