
Plan B Noticias publica un relato en primera persona de una víctima de violencia en General Pico.
La nota, dice:
La condición de mujer, desde siempre, ha sido equivalente a asumir con naturalidad las múltiples violencias que surgen cotidianamente del sistema patriarcal. Aún en nuestra actualidad, en la que los colectivos de mujeres aparecen como factores de cambio y se multiplican los derechos adquiridos, parece como si una fuerza reaccionaria nos empujara continuamente a volver a sufrir las mismas experiencias que nos posicionan como objeto, negando nuestro valor como ser humano, y exponiéndonos, en el peor de los casos, a la muerte.
Porque casi ninguna mujer se ha podido evadir de estas violencias, desde las primeras experiencias sociales y laborales.
¿Quién puede negar, que, en los ámbitos laborales, los jefes son, en su mayoría, hombres?
¿Quién puede negar que muchas veces, es ese lugar de poder, el que los habilita impunemente a pasar por encima de toda consideración y respeto a quienes son sus subalternas?
¿Quién no recuerda la sensación de insignificancia que inunda el alma cada vez que uno de estos momentos se te presenta inesperadamente?
¿Quién no recuerda el miedo incluso, a perder el trabajo?
Es por eso, y por la naturalidad con las que incluso las micro violencias se estancan en los diferentes entornos, que los dispositivos políticos como la Ley Micaela, deben ser integrados y valorados como factores de cambio y revolución. Pero también es necesario, que no nos quedemos en lo teórico y puramente simbólico, sino que llevemos a la práctica en la vida cotidiana, los valores que se intentan transmitir. Menos palabras, más acción.
Desde la situación de Natalia, todo sigue de la misma manera. La violencia tanto verbal como psicológica sigue igual. Ella sigue pasando el mismo maltrato y sufriendo psicológicamente episodios violentos. En este último tiempo se estuvo ocupando de formarse e informarse acerca de la Ley Micaela, para poder apoyar a toda mujer que esté sufriendo un maltrato hacia su persona. Acompañada por integrantes de la Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad, Natalia está sabiendo llevar adelante la situación que está pasando.
Pero esto no va a tener solución hasta que se haga justicia, logrando que el maltratador cumpla y pague lo que debe. Natalia invita a toda persona que esté sufriendo un maltrato, a acercarse e incorporar la Ley Micaela para poder identificar los mecanismos que pueden ampararla y para dejar de vivir la situación de violencia, a su vez de poner en evidencia a los victimarios. Natalia quiere comunicarles que no están solas. Por este medio, invita a participar de la Jornada de sensibilización y concientización “Ellas nos Cuentan”, mañana a las 18:00 horas a través de la plataforma Zoom.

Pandemia y economía
Por otro lado señaló que en este contexto de pandemia la economía, dados los efectos negativos que el confinamiento ha desencadenado en las áreas económicas de las personas y de las empresas, sobre todo en las más pequeñas, es necesario pensar en maneras eficientes y viables para salir adelante como personas individuales, familias, y como país.
En este sentido, expresó, que lo más urgente es generar movimiento económico de manera tal que tenga un efecto positivo en la generación de empleo. Para ello es absolutamente necesaria la intervención del Estado, con políticas públicas de apoyo real a las pymes y al pequeño emprendedor, favoreciendo a este sector con medidas impositivas y crediticias que sean acordes a sus realidades.
“El crecimiento económico, no viene de las grandes empresas, sino de los proyectos medianos y pequeños. Asimismo, es necesario trabajar para incluir en la agenda pública, un plan de generación de empleos para los más jóvenes y las mujeres.”
Militancia
En cuanto a la militancia, ella deja este mensaje: “A los militantes de este maravilloso espacio político: Es un enorme placer poder compartir y crecer junto a las personas que son las verdaderas responsables de mantener y multiplicar al peronismo. Porque somos los militantes los que diariamente le ponemos el cuerpo y el alma a la política y al partido. Y es un orgullo saber que todos lo hacemos con amor a quienes fueron los creadores e ideólogos de tan gran espacio político. Hoy, como ayer, creer, luchar, transformar y sobre todo defender los derechos del pueblo. ¡Viva Perón y vivan los peronistas!”

