
El Concejo Deliberante, a través de su presidenta, Paula Grotto, celebró de manera virtual el Día de la empleada y el empleado legislativo, con dos piezas audiovisuales conmemorativas que destacan la labor que llevan adelante.
Cabe recordar que el 29 de octubre de 2015, el cuerpo deliberativo santarroseño declaró el «Día del Empleado Legislativo del Honorable Concejo Deliberante de la ciudad de Santa Rosa», el día 24 de noviembre de cada año. La fecha fue elegida en homenaje a la realización de la primera sesión luego de la dictadura cívico-militar.
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La presidenta expresó: “en este día tan especial queríamos resaltar la enorme predisposición con la que nos encontramos hace un año cuando comenzamos la gestión. Las circunstancias impiden que podamos abrazarnos y brindar, pero de manera virtual queríamos agradecer el compromiso con el que llevan su labor. Este año ha sido muy complejo para todos y todas y supieron estar a la altura de las circunstancias, tantos aquellos que lo hacen presencialmente, como quienes deben quedarse en casa”.
En el primero de los videos que pueden verse en las redes sociales del cuerpo deliberativo, se hace énfasis en el compromiso asumido por las y los trabajadores en este contexto generado por el covid-19: “El recinto, los pasillos, las oficinas estuvieron casi vacías este año. No contaron con la alegría y las sonrisas diarias de todos los trabajadores y trabajadoras de este Concejo. En la pandemia debemos cuidarnos y adaptarnos a nuevas formas de trabajo y ustedes lo supieron hacer con el compromiso de siempre. Por eso no queríamos dejar de saludar y agradecer a cada uno y cada una en su día”.
El segundo material audiovisual es una entrevista realizada al empleado José Luis Sannen, quien comenzó a trabajar en el cuerpo deliberativo el mismo día que se retomaban las sesiones, ese 24 de noviembre de 1983. En su relato cuenta cómo se vivió esa jornada, cómo fueron los primeros años de reconstrucción en el Concejo, volviéndolo a poner en funcionamiento.
“Sabíamos que íbamos a entrar en un lugar donde se había ocupado el recinto, donde funcionaban oficinas que no tenían nada que ver con el Concejo, porque en la época del proceso militar el Concejo no existía. El trabajo era mucho, había que partir de cero”, señaló el trabajador con mayor antigüedad en actividad.

