
Las y los integrantes del grupo de trabajadores del MTE que producen verduras y hortalizas en las tierras de la explanta láctea comenzaron con los trabajos para colocar un sombráculo, necesario para proteger la huerta de los rayos del sol en verano.
En la mañana de este sábado comenzaron las primeras tareas y se extenderán hasta la tarde.“Colocamos un sombráculo porque en esta época del año las temperaturas son muy elevadas y se queman las verduras”, contó Facundo Fuentes, integrante del MTE.
El proyecto que surgió a principios de año de la mano de la Secretaría de Desarrollo Económico y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE).
Los terrenos fueron cedidos por la CPE a la Municipalidad, y se firmó un convenio con el MTE, encargado de llevar adelante la producción de las verduras y hortalizas.
-¿Qué se ha producido hasta ahora?
-Acelga, lechuga crespa, lechuga morada, rucula, rabanito, espinaca, radicheta, eso es lo que hemos cosechado y estamos comercializando los miércoles en los terrenos de las vías y el sábado en la Feria por una Alimentación Sana en el Parque Oliver.
Hace menos de un mes que comenzaron a vender los bolsones con los vegetales y se agotaron enseguida. Se venden entre 300 y 400 pesos, y vienen con 2 plantines de regalo. Todas verduras de temporada. Además venden por atados para que los consumidores puedan armar el bolsón.

“La idea es poder abastecer a la ciudad, los barrios populares, los comedores, con vegetales producidos de manera agroecológica y con trabajo digno”, expresó el integrante del MTE.
Las tareas comienzan a las 6 de la mañana, más ahora que empieza a hacer calor, para aprovechar el fresco de la mañana. Los días de cosecha a las 4 o 5 ya hay que estar en la huerta. El grupo está compuesto por una mitad de mujeres y otra de hombres.
En estos días se encuentran avanzado con el cultivo de tomate redondo y perita ya se está planificando la cosecha de invierno, como papa, maíz, zapallo y en los próximos días se sumarían los porotos.
“Las personas están muy contentas y nos cuentan que nos compran porque son vegetales frescos cosechados del mismo día. Ven las hojas verdes y se bajan de los autos a comprar”, contó Fuentes.
El proyecto es un ejemplo y genera trabajo para 10 personas que realizan las tareas de producir y comercializar una parte de los cultivos para generar ingresos para las familias, que se completan con salarios sociales destinados a las y los trabajadores de cooperativas.
Antes de esto, Facundo trabajaba únicamente haciendo malabares en las esquinas de la ciudad de Santa Rosa y con la pandemia pararon a cero. En ese momento recibió la invitación para realizar tareas socio comunitarias con el MTE que en ese momento realizaba ollas populares para las familias más afectadas del Barrio San Cayetano. Luego llegó el proyecto de la Escuela Hortícola al que se sumó sin dudarlo.
“La idea me gustó desde el primer momento, hacía tiempo que quería formar parte de un grupo y un proyecto así, y ahora somos todos compañeros y compañeras trabajando en este cultivo. Siento una alegría enorme”, manifestó el integrante de la organización.
Una muy buena noticia es que el grupo ya inició el proceso para conseguir la personería jurídica para ser una cooperativa de trabajo, que han elegido llamar “Brote Popular”.

