
El Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Humanas repudió los dichos de la ministra de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Soledad Acuña, quien tildó a los docentes de la Escuela Pública como «personas cada vez más grandes de edad», provenientes de los «sectores económicos más bajos» y que eligieron la docencia «luego de fracasar en otras carreras».
En una sesión que llevó a cabo ayer, el Consejo Directivo de la FCH, declaró de manera unánime su «preocupación y repudio» por las declaraciones de la Ministra de Educación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Soledad Acuña, reproducidas en medios de comunicación masiva, y ratificadas con posterioridad.
Acuña había tildado a los docentes como «personas cada vez más grandes de edad», provenientes de los «sectores económicos más bajos» y que eligieron la docencia «luego de fracasar en otras carreras». Además, lamentó que los padres no denunciaran presuntos actos de «adoctrinamiento» de los docentes de las Escuelas públicas porteñas, en las clases que dan a sus hijos.
El máximo órgano de Gobierno de la FCH «asumió un compromiso constante en pos de la educación pública de calidad para todos los sectores sociales a través de la formación de docentes de todos los niveles», señala en el comunicado.
Desde la casa de estudios señalaron que «la funcionaria porteña, indicando una ignorancia profunda de la implicancia de la tarea docente, invitó a los padres a denunciar a quienes, según ella, se apartan de los lineamientos ideológicos y elijan “militar en lugar de hacer docencia”, declaraciones que posteriormente fueron ratificadas por Acuña».
Desde el Consejo Directivo de esta Facultad se consideró que “se trata de valoraciones injustas y agraviantes, provenientes de una funcionaria del sistema público de educación argentino, hacia el colectivo de docentes quienes, a pesar de la situación generada por la pandemia SAR-Covid-19, se han preocupado en seguir desempeñando sus actividades con grandes esfuerzos a través de la virtualidad, sosteniendo el vínculo pedagógico con las y los estudiantes y garantizando, con recursos propios, el derecho a la educación”.
Asimismo, resaltaron que dichas declaraciones carecen de sustento académico, teórico y empírico riguroso en relación con la formación de formadores, ya que se desconoce la responsabilidad de que la educación pública se amplíe a toda la comunidad porque es una de las bases de la equidad.

