
El senador de Juntos por el Cambio, Juan Carlos Marino, votó en contra del impuesto que fue aprobado ayer por mayoría en la Cámara Alta y que busca moderar los efectos de la pandemia de coronavirus Covid-19 y está destinado a los patrimonios superiores a los 200 millones de pesos.
El senador pampeano dijo que se trata de un impuesto “engañoso” y que “va a espantar las inversiones que necesita Argentina”.
“Se crea un impuesto de dudosa constitucionalidad, que de solidario tiene muy poco y que le pega en la línea de flotación a las empresas agroindustriales, fabriles, las de servicios, que son los sectores fundamentales, los que no solo mantienen sino que generan mano de obra genuina”
Marino dijo que el gravamen también “le pega al campo porque grava los inmuebles rurales sin establecer un minimo no imponible que quede excento”.
Además sostuvo que “en América Latina solo 3 países tienen un impuesto que gravan los bienes personales, Argentina, Colombia y Uruguay. Menos del 10% de los países del mundo cobran este impuesto y eso tiene que ver con que los impuestos al patrimonio van en contra del ahorro, de la inversión, de la productividad, pero fundamentalmente de la generación de trabajo genuino”.
“En Argentina ya hay un impuesto que grava el patrimonio y con la tasa más alta del mundo”, añadió.
“Acá se intentaron expropiar empresas, se tomaron tierras privadas, se fueron incontables empresas del país, se crearon y aumentaron impuestos, las alícuotas de bienes personales, los impuestos sobre los productos tecnológicos, se duplicó el impuesto al cheque, todas señales muy malas para los posibles inversores”, sostuvo.
“Somos el país con la mayor presión tributaria del mundo. Por eso es necesario hacer una gran reforma tributaria. En Argentina hay 165 impuestos entre nacionales, provinciales y municipales. De ese total 154 son de muy baja recaudación, lo que genera mayores costos a las empresas y personas que lo pagan, y por supuesto al propio Estado que a la hora de fiscalizar ha demostrado ser ineficiente”, expresó el senador radical.
“¿Por qué se da un destino específico y no se tiene en cuenta la coparticipación federal a las provincias?”, se preguntó Marino.
Además sostuvo que la ley “viola principios del derecho tributario como la legalidad, que no sea confiscatorio, la equidad y la capacidad contributiva de quienes van a pagar este impuesto”.
Por otra parte aseguró durante su intervención que el aporte extraordinario y solidario “va a ser a la industria del juicio si esto se convierte en ley”.
“Yo no defiendo a los ricos, estamos defendiendo a un país que hoy más que nunca necesita inversiones para generar empleo y desarrollar las potencialidades que tiene y que no sabemos cómo valorar”, argumentó.
La Pampa
Marino dedicó un tramo para dar como ejemplo la situación del mercado laboral en La Pampa. “En los últimos 10 años la población en La Pampa creció un 9,6%. En esos mismos datos que da INDEC, el empleo privado creció el 0,12% y el empleo público un 21,6%”, dijo.
En esa misma línea, cuestionó que “el Estado no tiene que ser el generador del trabajo, tiene que ser el privado, entonces flaco favor le estamos haciendo con este impuesto”.
A Alberto Fernández
“Es fácil ser solidario con plata ajena. No hay mejor justicia social que la creación de empleo pero no la creación de nuevos impuestos porque esto genera mayor recesión, no se puede ahogar a la producción con más impuestos, porque demasiada presión ya tienen hoy”, aseveró.
“No debe haber ningún argentino que no piense como el presidente Alberto Fernández cuando dice que Argentina va a terminar con la pobreza con empleo genuino y no con planes sociales. Pero resulta contradictorio su discurso porque hoy estamos votando un tributo más al que tiene que generar trabajo genuino. La coherencia y responsabilidad de lo que dice y hace hoy brilla por su ausencia”, cuestionó Marino.

