
El Frente Peronista Barrial, con su diputado provincial, Leonardo Avendaño, hace un balance del año de gestión y plantea “una hoja de ruta ante la situación de la pandemia y la disputa de poder no solo en la provincia y el país, sino en todo el continente latinoamericano, y, por sobre todo, reflexiona desde los contenidos del Nuevo Contrato de Ciudadanía Social, que consistió y aún consiste en detener la caída de argentinos en la pobreza, tranquilizar la economía, recuperar el trabajo y recomponer los ingresos de quienes menos tienen”.
La nota, firmada por Leonardo Avendaño, dice:
A un año de los gobiernos (tanto nacional como provincial) del Pueblo, también conmemoramos el Día Internacional de los Derechos Humanos y celebramos el Día de la Restauración de la Democracia que, para el campo político es un ejercicio continuo de defensa y compromiso con la historia argentina.
En medio de un mundo aún convulsionado por la pandemia del Covid-19 continúa la disputa entre los gobiernos neoliberales y progresistas en Latinoamérica, donde hay un sector que no respeta las reglas de convivencia republicana y violenta cada vez más las acciones destituyentes; son aquellos que tuvieron el gobierno y hoy ya no lo tienen pero siguen teniendo el poder, y ahora intentan desde el llano romper la lógica democrática como ya sucedió con los derrocamientos (golpe blando o golpe de Estado) de Manuel Zelaya en Honduras (2009), Fernando Lugo en Paraguay (2012), Dilma Rousseff en Brasil (2016) y Evo Morales en Bolivia (2019).
También el resto del continente se halla en esta turbulencia, quizás el caso más violento sea la Colombia de Iván Duque por el asesinato de lideres sociales y políticos que, según la Jurisdicción Especial para la Paz, tienen registrados 249 exterminios; el Perú con la destitución de presidentes vinculados a la corrupción, o Chile con la constante represión de los carabineros que, no obstante, en una gran movilización popular acudieron a las urnas para el plebiscito nacional y dieron por tierra a la constitución del dictador genocida Pinochet.
Venezuela, a pesar del bloqueo económico, de los intentos de derrocamiento de Maduro, de la demonización del chavismo, acaba de ganar las elecciones para reconquistar la Asamblea Nacional.
El intempestivo Bolsonaro en Brasil y el traidor Lenin Moreno en Ecuador son las representaciones en pie de los gobiernos que dan la espalda a sus pueblos y aplican a rajatabla las recetas neoliberales en perjuicio de las grandes mayorías.

Debe entenderse, bajo esta situación de crisis capitalista, que América Latina está en disputa entre dos grandes corrientes políticas y que urge recomponer de inmediato el bloque latinoamericano con sus organismos como Unasur y Celac que servían como contención a las políticas imperiales.
El gobierno de Alberto Fernández es heredero de dicha coyuntura y antes de asumir la presidencia se convirtió en protagonista de esta gesta de reunificación del bloque latinoamericano al intervenir junto al primer mandatario de México, López Obrador, en el rescate y la defensa de la vida de Evo Morales y Álvaro García Linera. Esta acción coordinada constituye un hecho fundador después de la debacle entreguista del continente y tiene anclaje en aquella conferencia de Juan Domingo Perón que brindara el 11 de noviembre de 1953 en la Escuela de Guerra, donde pronunció la frase célebre “el año 2000 nos encontrará unidos o dominados”. La asistencia de los ex mandatarios derrocados tiene una relevancia histórica porque son dos hombres que deberían integrarse a los organismos que fueron desmembrados por los lacayos vendepatrias y reemplazados por el Grupo de Lima. En ese sentido, la geopolítica de alcance continental no puede escapar a la estrategia nacional porque el mismo Perón señalaba en aquel momento, y que valen para hoy también, las razones estructurales que hacían necesario una integración política y económica en el Cono Sur.

El Frente de Todos representa la unidad de la coalición política del actual gobierno que enfrenta a poderes fácticos cohesionados en lo mediático, lo económico y la justicia. Para enfrentarlos no sólo es necesario reponer la vieja enseñanza de que la unidad de concepción está en la teoría y en la doctrina, así como la unidad de acción está en la buena conducción del conjunto; sino que esta vez excede a esa táctica local y debe ser de coordinación continental, porque la oposición concentrada en la derecha trabaja de esa manera, repitiendo los mismos mecanismos de ataque a los gobiernos progresistas a lo largo y ancho de Latinoamérica, desde las fake news (noticias falsas), el lawfare (guerra jurídica) hasta el calentamiento de las calles (movilizaciones).
Desde esta perspectiva comprendemos desde el Frente Peronista Barrial que el proyecto de gobierno nacional y provincial sustentado tanto en las plataformas electorales y los discursos en la apertura de los períodos de sesiones ordinarias del Congreso y la Cámara de Diputados tuvieron que ser modificados y adecuados para su instrumentación respecto a la pandemia, pero sus rasgos principales, resaltamos, implican, dentro del marco de urgencia, volver a entroncar con las líneas generales del proyecto nacional y popular que representan Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Ziliotto, que la ciudadanía los eligió por el voto popular, así como la militancia asumió la responsabilidad de llevarlos al triunfo.

Por eso revalidamos desde el FPB nuestro compromiso de militar y defender un gobierno nacional y provincial que ha tenido que modificar su plataforma por el coronavirus, pero no resignamos el cumplimiento de la plataforma que nos llevo al gobierno donde están estipulados los principales puntos en que debe basarse el ejercicio del poder y el modo en que el estado instrumenta políticas públicas en beneficio de las grandes mayorías.
Por eso resaltamos desde el FPB que la forma de resistir a la ofensiva neoliberal y con la Unidad latinoamericana, ese lugar de pertenencia que resaltaba el mismo Fernández en su discurso inaugural: “Siempre tenemos, como pertenencia y como horizonte, a una América Latina unida. Trabajaremos para fortalecer la institucionalidad democrática en Sudamérica y en la región. Vamos a contribuir para que América Latina encuentre su voz, expanda su agenda y reconfirme sus principios”; y, a su vez, para consolidar un nuevo horizonte para la Argentina donde las banderas de la independencia económica, la soberanía política, la justicia social que sustentan la historia del peronismo se hagan realidad es necesario concretar lo que aludía Alberto Fernández: “Apostamos a una democracia profunda y a una mejor calidad institucional. Como lo anuncié el día de mi asunción, tenemos la decisión irreversible de terminar para siempre, para siempre, con los sótanos de la democracia”.

Así también en nuestra provincia el gobernador Ziliotto ratificaba la proyección de sus políticas al confirmar “el rol del Estado como ordenador de la economía provincial, partícipe en la distribución de su renta y factor determinante de inclusión social”, y anunciaba su plan de gobierno con una batería de anuncios sustentada en “objetivos concretos: Calidad educativa y sanitaria, Contención para los vulnerables, Protección ciudadana y el más importante, crear trabajo para generar movilidad social ascendente” y “herramientas precisas: Compromiso, creatividad y profesionalidad para demostrar que el Estado puede ser cada día más eficiente y moderno para dar mayores y mejores respuestas”.
Abogamos desde el FPB que, una vez superada la pospandemia y normalizada la situación, se instrumenten y refuercen las políticas contenidas en las plataformas de gobierno, por las cuales la militancia consiguió los votos para acceder al gobierno. A pesar de todo el esfuerzo es sumamente necesario que desde el gobierno se den señales claras y concretas hacia las y los destinatarios de estas políticas. En este sentido, Perón decía: “Al defender a los que sufren y trabajan, para amasar la grandeza de la Nación, defiendo a la patria en cumplimiento de un juramento en que empeño mi vida y la vida es poco cuando es menester ofrendarla en el altar de la patria”.


