
Yahir tiene 9 años y puede perder toda la visión. Desde que su caso se hizo público, la madre contó que “recibió llamadas y atenciones desde el Ministerio de Salud de La Pampa”. Le prometieron derivarlo para una última posibilidad, pero no le firman la derivación.
Micaela Cuta solicitó ayuda para tratar a su hijo en el Hospital Garrahan de una distrofia que no tiene cura y que ya le quitó la visión de uno de sus ojos.
“Mi hijo Yahir tiene Distrofia de Bert, su enfermedad no tiene cura, ya perdió la visión de un ojo. Necesitamos salvar el otro”, dijo la mujer.
Plan B Noticias dio a conocer el caso el 29 de diciembre pasado. Desde ese día recibió llamados y promesas de gestiones para trasladarlo al Hospital Gutiérrez de Buenos Aires.
“Estamos tratando de conseguir la derivación, y cuando se hizo público, nos decían que sí, que nos daban la derivación. La empezaron a atender en Cortina gratuitamente. Hicieron un pedido a un retinólogo de Buenos Aires, que vino urgente y nos explicó que es una enfermedad que se dejó pasar”, relató.
A partir de la publicación, desde la fundación John Wesley “conseguimos que lo atiendan en el hospital Gutiérrez, pero acá no lo quieren derivar porque dicen que es un caso perdido. Se quieren lavar las manos para que nadie sepa lo que hicieron con Yahir”, aseveró su mam+a.
“En su momento le negaron la atención, el tratamiento que se merecía, hubo abandono de persona. Si lo hubieran tratado, perdería la vista a los 25 años y ahora la está por perder con 9 años”, se lamentó.
Contó que su hijo “está mal, le explicaron que va a dejar de ver, y está muy mal”. Recordó que ella con sus propios medios hizo una consulta en Buenos Aires y “cuando vuelvo con los papeles en los que decía qué tenían que hacer, jamás se lo hicieron. Solo le hicieron fondo de ojo y le dieron ibuprofeno”.
Micaela cuta contó que “cuando la enfermedad está reactiva es como que hay que atacarla, y cuando no está reactiva, mi hijo ve algo, pero luego deja de ver. Están los dos ojos muy comprometidos, está en la última etapa de la enfermedad”.
Explicó que “son tres etapas, la primera cuando empieza la reducción, la segunda que es cuando la retina se defiende y falta la parte final, cuando pierde la visión”.
“Yahir se pone mal, se frustra mucho, el no poder ayudarme lo pone mal porque el considera que es el hombrecito de la casa. Encima se nos voló el techo con la lluvia y estuvimos en el albergue durmiendo” añadió.
“Yo me entero de todo lo que le pasa a Yahir en Buenos Aries, porque acá no me dicen nada. Entiendo que no saben mucho de la enfermedad, que no saben mucho qué hacer”, finalizó Micaela Cuta, que en esta ocasión solo pide que le autoricen la derivación para darle una oportunidad más a su hijo.

