
Fernando Pérez es hijo y hermano de dos pampeanos víctimas del Terrorismo de Estado. “Esta historia puede llegar a cicatrizar el día que sepamos donde están nuestros desaparecidos”, dijo a Plan B.
Fernando Pérez, hijo y hermano de dos pampeanos víctimas del Terrorismo de Estado e integrante del equipo de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos en juicios de lesa humanidad de la Secretaría de DDHH de Nación, participó este lunes de diferentes actividades frente a Casa de Gobierno, en el marco de conmemoración de la Semana de la Memoria.

“Este 24 de marzo se cumplen 45 años del golpe militar genocida, donde hubo una de las peores expresiones del aparato represivo y se cometieron los delitos más atroces y aberrantes a ciudadanos y ciudadanas en nuestro territorio”, dijo a Plan B. “Yo tenía apenas 8 años y fui víctima directa del Terrorismo de Estado más crudo”, agregó.
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“Con esto quiero decir que si cada uno de los espacios, en las distintas provincias del país, se puede sostener la idea de que con Memoria, Verdad y Justicia, contamos con la garantía de que esto no vuelva a suceder, podremos vivir y tener un país como todos nos merecemos”, dijo Pérez.
“Siempre que vengo a La Pampa, es muy grato para mí. Es el lugar de mis ancestros, que vio nacer a mi padre, es la provincia que nos ha cuidado y protegido en los peores momentos de nuestra historia”, dijo.
“Además, es la provincia que elegí como el lugar donde también sentirme parte. Hoy vengo con una responsabilidad, que es la de venir en lugar de mi madre. El 24 de marzo del año pasado, cuando se decretó la imposibilidad de actos públicos, en función de la pandemia, estábamos con ella muy expectantes de participar de este acto reparatorio, en el municipio de Conhelo, con la presencia del gobernador, pero entendimos que era un momento para cuidarnos y seguir esperando cuando existiera la oportunidad. Pero el 1 de enero de este año, mi madre falleció y la verdad es que siempre tuvo presente las ganas de participar de este espacio donde había nacido su compañero, y desde allí, se le iba a hacer un reconocimiento”, dijo Pérez.
En este sentido, el funcionario nacional dijo que viene a representarla. “A traer su presencia, a dejar en ese lugar y entregarle a La Pampa su pañuelo, como símbolo de la continuidad de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia, para tener más Memoria, Más Justicia y más Verdad”.

Consultado sobre si hay gobiernos democráticos más empáticos para mantener la Memoria, Fernando Pérez, dijo que “no podría hablar de gobiernos más empáticos o no, pero las decisiones de las políticas públicas hablan solas. Cuando hay decisiones de los espacios de gobierno, que van en función del sostenimiento de la Memoria, la Verdad y la Justicia, no es un tema de empatía, sí de política pública, de seguir sosteniendo esto, para que no vuelva a ocurrir más”.
“Cuando veo niños de ocho años, no puedo dejar de pensar y de pensarme en aquel momento de horror que viví. Nunca entendí como se podían cometer actos tan horrorosos y degradantes con un niño de ocho años”, dijo.
“Yo soy hijo de Remedio Pérez y hermano de Eduardo Alfredo Pérez, militantes políticos de una organización peronista revolucionario, que se llamaba Frente Revolucionario 17 de Octubre, que venía de Peronismo de Base y el 10 de octubre de año 1977, en La Matanza, en el barrio de Villa Celina, ingresan alrededor de las 20 horas un grupo armado en nuestra casa y comete actos aberrantes con los allí presentes: mis hermanos, Eduardo Alfredo Pérez y Jorge Luis Pérez y yo, de ocho años. También a mis padres, Felisa Nilda Sotelo, ‘Lila’ y Remedio, mi papá”, repasó.
“Yo tengo a esa situación muy grabada, porque fui quien estuvo detrás de quien abrió la puerta, que era mi madre y vi a los represores que entraron a mi casa y también pude fijar la imagen de los rostros que me torturaron a mí, en presencia de mi padre, con tan solo ocho años”, reveló.
“Por suerte, en el juicio de lesa humanidad que tuvimos en el año 2017, pudimos declarar con mi madre en ese juicio y pude reconocer a los represores sentados,que fueron condenados por este reconocimiento inédito. En ese juicio, no hubo la posibilidad de reconocimientos concretos y a pesar del dolor que causa, relatar esa historia, todo sigue siendo desde el dolor”, afirmó Pérez.

Consultado sobre si siente que obtuvo justicia con su testimonio, Pérez señaló que “la justicia actuó después de más de 40 años. Tuvimos muchos años de impunidad, donde también el propósito era ir camino al olvido y que las víctimas fuésemos olvidando. Por suerte no lo lograron”.
“El día que vamos a poder sentir que algo de esta historia pueda cicatrizar, va a ser el día que sepamos donde están nuestros desaparecidos: qué fue de ellos, qué hicieron con ellos, quién fue cada uno de los responsables que torturó, secuestró forzadamente. Ese día, alguno de nosotros va a poder cerrar algo de esta historia. Hasta no sepamos dónde están, es imposible.”, dijo Pérez.

Consultado sobre el día del secuestro de sus familiares, Pérez señaló que ese día se llevaron a su padre y a un hermano. “Ese día se los llevan y ocurre un hecho posteriormente, que dos años y medio después, mi hermano del medio, que ya tenía 19 años, es asesinado, tirado bajo un tren, en la localidad de Haedo, en Morón, en circunstancias sospechosas y bajo la dictadura de Viola, el juez que llevó adelante la investigación, avaló, de alguna manera ese acto. Hoy su muerte está dentro de las causas que se investigan como crímenes de lesa humanidad”.
Pérez fue recibido luego en la Cámara de Diputados, para después visitar el espacio verde adyacente a la Seccional Primera donde se emplazará el próximo Parque de la Memoria. Posteriormente, la comitiva irá hasta la Escuela 25 donde se plantará un árbol en el marco de la campaña nacional “Plantamos Memoria”.


