
El presidente del Centro Pampeano de Estudios Sociales y Políticos, Francisco J. Babinec, envió un comunicado para adherir a la recordación del golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976.
Dentro del comunicado expresaron que “No fue un desvarío de la cúpula militar, sino un intento de volver a una Argentina de privilegios, con amplios sectores postergados”.
Textualmente indica lo siguiente:
Hace 45 años las Fuerzas Armadas, a las que el pueblo confía la defensa de su soberanía, usurpaban una vez más el poder para restablecer un orden profundamente desigual, acompañados por sectores civiles y de la iglesia católica. Había que eliminar las conquistas sociales, terminar con las organizaciones sindicales, abolir derechos, para volver a la Argentina previa a 1945. Para eso fue necesario instaurar un régimen de terror, persiguiendo, secuestrando y asesinando a obreros, estudiantes, docentes, intelectuales y políticos. Todo eso con la excusa de terminar con la subversión, que en realidad ya estaba en retirada y muy golpeada por la represión ilegal desatada desde el gobierno de Isabel Perón por el ministro José López Rega.
Como había pasado antes y volvería a pasar, este intento de restaurar el pasado estaba condenado al fracaso, por dejar afuera a grandes sectores de la población. La desesperación de los altos mandos los llevó entonces a apropiarse del legítimo reclamo por las islas Malvinas, llevando al país a una guerra para la que no estaba preparado, lo que costó las vidas de soldados, suboficiales y oficiales.
El costo final de esta aventura fue una deuda externa impagable, la destrucción de la matriz productiva del país y el descrédito de las propias Fuerzas Armadas, que lentamente y no sin tropiezos volvieron a reinsertarse en la sociedad.
Hoy más que nunca es necesario recordar esta tragedia en todas sus dimensiones. No fue un desvarío de la cúpula militar, sino un intento de volver a una Argentina de privilegios, con amplios sectores postergados. Se tiene que hacer realidad esa promesa de que con la democracia se come, se educa y se cura.

