
El gobernador pampeano destacó el compromiso del gobierno provincial con el reconocimiento y la visibilización a los veteranos «que mantienen vivo el reclamo de Malvinas».
El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, encabezó el acto por el Día del Veterano y los Caídos en la Guerra de Malvinas, y reflexionó sobre la importancia de mantener vivo el reclamo por la soberanía sobre las Islas y dio un reconocimiento a los sobrevivientes.
“Hubiera sido impensado, ilógico e imperdonable que el incluir derechos no tenga que ver con darle el derecho a la visibilidad a los veteranos que mantienen vivo el reclamo por Malvinas, creo que eso nos distingue como provincia y en muchas situaciones, pero a lo que tiene que ver con el reclamos de nuestra soberanía nacional en nuestra provincia le damos el lugar que realmente le corresponde, lugar de reconocimiento, de visibilización por todo lo que hicieron para recuperar nuestras Islas Malvinas”, destacó el mandatario provincial.
Al reflexionar a 39 años de la guerra, Ziliotto expresó que “es un orgullo participar de estos actos y ver que está muy alta la conciencia pampeana, está siempre prendido en todos los corazones de los pampeanos este sentimiento de reclamo permanente por nuestra soberanía”.
Siguiendo con lo anterior, agregó: “es un camino que hemos iniciado y que va a terminar cuando las Malvinas vuelvan a ser argentinas en su plenitud, no solo en el corazón de los argentinos sino en el contexto internacional”.
Además contó su paso por el servicio militar y su cercanía con la Agrupación Veteranos de Guerra de General Pico. “Soy clase 62, por esas cosas del destino salí de baja cuatro meses antes del inicio de la actividad bélica y también quienes hoy integran la Agrupación de Veteranos de Guerra han sido compañeros, amigos, aquí cerquita, en General Pico, con “El Vasquito” Amesgaray compartíamos la mayoría de nuestros días en nuestro club, en Costa Brava, jugando al fútbol, y también haber vivido esa época con la incertidumbre de si llegaba o no llegaba la citación para ir a ocupar algún lugar, en esa época había un movimiento permanente de tropas y si bien al regimiento en el que hice el servicio militar, que inicialmente estaba en Toay y después se fue a Mendoza, no llegó a entrar en combate sí fue desplazado, entonces era una época de mucha incertidumbre, quizá nosotros desde nuestra propia inocencia pero nuestros padres, nuestras familias veían una cuestión totalmente inexplicable, alocada, que chicos de 17, 18 años vayan a usar un arma para defender el territorio nacional cuando los que habían decidido recuperar Malvinas por la fuerza estaban muy lejos, a muchos kilómetros. Son vivencias que uno tiene permanentemente y que en esta época sobreviven”, relató.

