
El acuerdo alcanza a empleados de sanatorios, clínicas y hospitales privados y desactiva el plan de lucha llevado adelante por la FATSA.
La Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (Fatsa), que tiene como uno de sus máximos referentes a Rodolfo Daer, alcanzó ayer un acuerdo de entre 12 y 16 puntos. De esta forma la paritaria 2020 del sector cierra con un 36,1% en total, según informaron fuentes gremiales.
El aumento salarial acordado se aplicará según cada categoría del escalafón convencional del gremio y «se pagará a partir de abril, en una sola cuota», destacó la secretaria general de ATSA La Pampa, Mirta Erro.
El mismo llega luego de la negativa de las cámaras a revisar los salarios y de un plan de fuerza de FATSA que incluyó paros de 3 horas por turno en las clínicas y sanatorios privados de todo el país, en medio de la pandemia.
Erro, dijo a Plan B Noticias que “sin la unidad mostrada por todos los trabajadores durante el conflicto no se podría haber logrado un acuerdo» por la reticencia de algunas empresas del sector.
La titular de ATSA La Pampa consideró además que el advenimiento de “la segunda ola de pandemia también funcionó como marco de la negociación porque un paro como se pensaba para el 20 de abril hubiera sido una catástrofe”.
En La Pampa, la medida de fuerza afectó a en Santa Rosa al Sanatorio Santa Rosa, Clínica Modelo, Polymedic, EMEPA y FAERAC.
En General Pico se llevó a cabo en Clínica Argentina, Clinica Regional. Además pararon en Clínica Santa Teresita y Clinica Integral de Realicó, y en Jacinto Aráuz también.
El acuerdo fue firmado por la Federación de Sanidad Fatsa y todas las cámaras, que ratificaron la vigencia de los convenios 122, 103 y 108/75 y 459/06; acordaron las nuevas escalas de los básicos a partir del 1° de abril, según lo convenido en la paritaria del 25 de agosto, y consensuaron que «la diferencia entre básicos vigentes al 30 de junio y nuevas escalas y valores sobre los adicionales se considerarán una gratificación extraordinaria no remunerativa».
Esa excepcionalidad parcial regirá hasta el 30 de junio de este año, ya que desde el día siguiente tendrán carácter remunerativo, según lo convenido ayer en el Ministerio de Trabajo, con el el ministro Moroni como principal articulador.
«Creo que el ministro jugó un rol importante para que entendieran que había que llegar a un acuerdo en media de la segunda ola de coronavirus», opinó Erro.
De esta manera, el acuerdo alcanzado por las partes puso fin al conflicto por una mejora salarial desatado en 2020.

