
Este sábado a la noche el Ministerio de Salud de La Pampa dio a conocer el parte diario sobre la situación provincial por la pandemia del coronavirus. Detallaron que hay 123 pacientes internados por coronavirus en los hospitales de la provincia.
En un sábado inusual, ya que casi siempre hay una baja de casos los fines de semana según el promedio de la semana, se reportaron en la provincia 252 nuevos casos de coronavirus.
Hay pacientes internados en 21 localidades de La Pampa. Se concentran principalmente en Santa Rosa y General Pico, aunque también hay 10 pacientes en Toay, 5 en Colonia Barón y 5 en Eduardo Castex.
También hay 32 pacientes internados en terapia intensiva en toda la provincia.
Así se distribuyen los internados:
En General Pico 24 personas internadas, de ellas 15 en modulares y 9 en terapia intensiva. En (CEAR-Modulares) de Santa Rosa se encuentran internadas 37 personas, de ellas 13 en UTI CEAR, 11 en clínica médica y 13 modular. En UTI 1 se encuentran 2 pacientes internados. En UTI 2 se encuentran internados 5 pacientes. En UTI del subsector privado 3 pacientes. En el Hospital Evita 7 internados en clínica médica.
Y en el interior de la provincia se encuentran internados en clínica médica: Hospital de General Acha: 3 internados. Hospital de Macachín: 1 internado. Hospital de Eduardo Castex: 5 internados. Hospital de Toay: 10 internados. Hospital de Trenel: 1 internado. Hospital de Victorica: 3 internados. Hospital de 25 de Mayo: 1 internado. Hospital de Realicó: 1 internado. Hospital de General San Martín: 1 internado. Hospital de Ingeniero Luiggi: 1 internado. Hospital de Colonia Barón: 5 internados. Hospital de Intendente Alvear: 2 internados. Hospital de Rancul: 3 internados. Hospital de La Maruja: 1 internado. Hospital de Doblas: 2 internados. Hospital de Parera: 1 internado. Hospital de Bernasconi: 2 internados. Hospital de Telén: 1 internado. Hospital de Catriló: 1 internado.
Es importante aclarar que los pacientes internados en terapia intensiva que se han negativizado para COVID-19, son trasladados a los servicios de UTI del subsector privado. Esta estrategia permite al subsector público tener una mayor disponibilidad de unidades de terapia libres para la atención de los casos activos de COVID-19 que lo requieran.

