
Desde el Frente Peronista Barrial, elaboraron un comunicado donde destacaron que son parte del FreJuPa, pero que no integran el gobierno pampeano: “aún así se ha respaldado y acompañado cada medida”. Piden que se trabaje en “coordinación y participación de todas las fuerzas que componen el frente político”.
Este viernes la Corriente Clasista y Combativa, el Movimiento Evita La Pampa y el Frente Darío Santillán denunciaron a un ministro del Gobierno de Sergio Ziliotto por atacar a los movimientos sociales. Afirmaron que quieren cooptar a sus integrantes para luego precarizarlos.
Frente a esto el Ministerio de Desarrollo Social de La Pampa, desmintió categóricamente que desde esta cartera se realice el reempadronamiento de beneficiarios de planes sociales.
“Es una falta completa a la verdad que tengamos esa intención. De hecho, logramos acuerdos y estamos trabajando en forma conjunta con varias organizaciones sociales, y lo vamos a seguir haciendo”, agregó el Ministro Diego Alvarez.
Entre los que estaban denunciando al ministro, estaba el diputado provincial, Leonardo Avendaño.
Frente a toda esta situación el Frente Peronista Barrial elaboró un documento que textualmente señala lo siguiente
Sin embargo, debemos aclararle a algunos trasnochados que la hegemonía no habilita a la supresión o censura del resto de los actores políticos. Por lo tanto, más allá de la lógica de la organización partidaria y de gobierno, con la impronta peronista (verticalista), no quita que discutamos y estemos en desacuerdo en acciones o la implementación de determinadas medidas. Más cuando no hay un canal de comunicación donde las distintas líneas o representaciones del campo popular puedan debatir y acordar las estrategias políticas. Por eso abogamos y defendemos la unidad y el diálogo, el compromiso y lealtad del FPB ha quedado signada en una elección donde triunfó el peronismo con nuestro aporte; pero esa unidad sólo se fortalece y potencia si se articula con la coordinación y participación de todas las fuerzas que componen el frente político.
En la arena política se dirimen espacios para ejercer el poder y los cargos son determinantes, porque la hegemonía permite la apropiación de ciertos dispositivos que articulan el funcionamiento (parcial o plenamente) del gobierno, del Estado; en consecuencia, su resultado dependerá tanto de las tácticas como de la correlación de fuerzas. El agonismo se resuelve por medio de elecciones o alianzas estratégicas, por lo tanto, cada uno de los lugares políticos son los que facultan las posibilidades de un plan de gobierno y de gestión. Véase, sino, la dificultad del Frente de Todos en la Cámara de Diputados de la Nación para aprobar leyes por no contar con mayoría.
Estas reflexiones se hacen pensando que la política es una herramienta de transformación de la realidad y, además, implica deliberar respecto a la unidad de concepción y a la unidad de acción, en tanto y en cuanto, primero y principal, en un frente político siempre habrá contraposiciones y diferencias que se zanjan con el diálogo y los acuerdos.
Hace algunos años se estrenó un documental titulado “Latinoamérica. Territorio en disputa”, dirigido por Esteban Cuevas y Nicolás Trotta, actual ministro de Educación de la Nación, donde dirigentes (Evo Morales, Pepe Mujica, Rafael Correa, Fernando Lugo, Dilma Rousseff, Lula da Silva, entre otres) analizaban la coyuntura política, conceptos (fake news, lawfare) y desafíos en el “ejercicio del poder”.
En el campo político hay disputa. El campo político es un territorio en disputa, parafraseando a Trotta y Cuevas; por lo tanto, es una cuestión lógica que haya divergencias y muchos más cuando se integra un polifacético frente electoral que conquista la representación política a través del voto popular.
Ese frente que accede al ejercicio del poder no es monolítico por que está conformado por distintos actores con tradiciones políticas similares, pero no iguales ni unitarias; por lo cual es necesario debatir y discutir los lineamientos del plan de gobierno más allá del trazado en la plataforma electoral. Porque, justamente, la realidad es dinámica, entonces la hoja de ruta del proyecto político debe adecuarse a los hechos cotidianos, a los problemas que surgen en la propia trayectoria. Un claro ejemplo es lo sucedido con la pandemia de la Covid-19. Ninguna plataforma de ningún partido político tenía propuestas para una contingencia de tal dimensión, pues aún hoy obliga a los funcionarios a modificar constantemente las políticas sanitarias ante el cambiante comportamiento del virus en la sociedad.
Desde el Frente Peronista Barrial, tanto en sus bases como en las alianzas estratégicas con otras formaciones políticas, venimos realizando hace décadas el trabajo militante en el territorio y, por consiguiente, contamos con referentes naturales que tienen procedencia popular y una clara identificación de clase. Quizás el caso más emblemático sea el del diputado provincial Leonardo Avendaño.
La nominación de la línea política expresa su pertenencia ideológica, el peronismo, que, a su vez, participa del FRE.JU.PA, el frente que reunió no sólo a todas las vertientes del Justicialismo sino que también sumó a partidos de izquierda y progresistas.
El FPB tiene representación legislativa pero no integra el ejecutivo, aún así ha respaldado y acompañado cada medida que instrumentó el gobernador Sergio Ziliotto, defendiendo las leyes y presupuesto que tuvieron labor parlamentaria, como su ejecución en el territorio.
Sin embargo, debemos aclararle a algunos trasnochados que la hegemonía no habilita a la supresión o censura del resto de los actores políticos. Por lo tanto, más allá de la lógica de la organización partidaria y de gobierno, con la impronta peronista (verticalista), no quita que discutamos y estemos en desacuerdo en acciones o la implementación de determinadas medidas. Más cuando no hay un canal de comunicación donde las distintas líneas o representaciones del campo popular puedan debatir y acordar las estrategias políticas. Por eso abogamos y defendemos la unidad y el diálogo, el compromiso y lealtad del FPB ha quedado signada en una elección donde triunfó el peronismo con nuestro aporte; pero esa unidad sólo se fortalece y potencia si se articula con la coordinación y participación de todas las fuerzas que componen el frente político.
Por eso estamos presentes y apoyamos cada acto de gobierno que beneficia al pueblo, amplia derechos para la ciudadanía y mejora la calidad de vida de los comprovincianos y comprovincianas. Porque también sabemos quiénes son los verdaderos adversarios de esa Latinoamérica, de esa Argentina y de esta provincia de La Pampa en disputa; pero también sabemos que nuestro capital político lo hemos construido a pura militancia, casa por casa, calle por calle.
En ese sentido, quienes no acepten el debate y la discusión dentro del frente deben entender que del disenso también se aprende, porque las coaliciones tienen disputas, pero también es cierto que solamente la organización se consolida cuando se suman todas las partes. Como último aporte compartimos (y adherimos) lo que piensa la politóloga Chantal Mouffe: “Las relaciones de autoridad y de poder no pueden desaparecer por completo y es importante abandonar el mito de una sociedad transparente, reconciliada consigo misma, pues esta clase de fantasía conduce al totalitarismo. Un proyecto de democracia radical y plural, por el contrario, requiere la existencia de multiplicidad, de pluralidad y de conflicto, y va en ellos la razón de ser de la política”.

