
Las Mujeres dela Unión Cívica Radical cuestionaron a las autoridades educativas por no prepararse para el actual contexto, la falta de testeos y seguimiento de casos en Salud, a la prensa oficial por los “títulos tremendistas” y realizaron una autocrítica a sus aliados en Juntos por el Cambio por las marchas.
El documento completo, dice:
Ante la situación de pandemia, las mujeres Radicales planteamos la siguiente reflexión: Dejemos de mirar el horizonte más cercano, que por cierto es doloroso, y levantemos la vista en perspectiva: ESTAMOS VIVIENDO UNA TRAGEDIA GLOBAL Y COLECTIVA, la sociedad argentina está sufriendo esta tragedia.
¿Qué hacer frente a ella? Primero, considerar que la misma, desnuda fortalezas y debilidades de: el sistema de salud, el aparato productivo, el sistema educativo, las estructuras del estado, de la sociedad y de las propias personas.
En la desnudez en que nos sume la pandemia, queda claro que las autoridades educativas no supieron generar un plan acorde a los tiempos. Que la escuela es el mejor lugar para niñez, la adolescencia y la juventud no es un descubrimiento, pero convertir presencialidad – virtualidad en un tema judicial es ausencia de ideas. No pasa exclusivamente por contar con notebooks, sino por acompañar a las tecnologías y acceso a la conectividad. Hoy tenemos docentes agotados, sin orientaciones precisas y con salarios precarizados, donde se apela a la vocación para intentar educar. Se necesitan instrumentos de acompañamiento a niños y niñas en hogares donde los medios materiales, las comodidades, disponibilidad horaria y formación no pueden asegurar el acceso a la educación; la escuela es fundamental para colaborar con salud en un activo rol de vigilancia epidemiológica; es imperiosa una política educativa acorde a los tiempos de pandemia.
El sistema de salud está afrontando, con múltiples dificultades, la atención de las personas, sin embargo no se realizan los testeos suficientes ni un adecuado seguimiento de los contactos en terreno y por consiguiente, la determinación de los correspondientes aislamientos, lo que lleva a un personal agotado, muchas veces con contrataciones precarizadas y con sensación de colapso sanitario.
Las medidas restrictivas que se implementen, necesarias en el contexto inmediato, serán insuficientes si no se logra inmunizar debida y oportunamente a la población susceptible. Encerrar y prohibir por sí mismos, no son efectivos si no se apela a la responsabilidad social y a acciones comunicacionales y sanitarias efectivas; se requiere una adecuada comunicación por parte del estado acerca de las medidas preventivas, se debería dar a conocer a la comunidad los planes inmediatos y posteriores que den confianza y credibilidad, mas, es imprescindible adquirir prontamente las vacunas que la población necesita y aplicarlas con la mayor rapidez, generando un sistema de inscripción para recibir la vacuna por medios más simples y accesibles que un mail.
En este escenario aflora la crisis económica, y golpea duro y fuerte. Como toda crisis los más débiles y vulnerables, resultan entre los que se caen del sistema. Los trabajadores precarizados, los comerciantes, las jefas de hogar sin ingresos genuinos, se encuentran ante una terrible disyuntiva, con programas sociales asistencialistas, imprescindibles en la coyuntura, pero que deben redireccionarse a promover autonomía económica. En ese contexto, cuando el Estado no llega a tiempo, están aflorando las ONGs como respuesta inmediata a tanta precariedad.
El gobierno nacional no ayuda discursivamente, cuando plantea escenarios confrontativos en exceso, la prensa no oficial continúa atizando con titulares tremendistas y la oposición no logra intervenir en un diálogo fecundo.
Esta realidad nos lleva a un alto número de personas enfermas, algunas mueren, otras desempleadas y quebradas, y una niñez sin respuestas. Es imperioso que la dirigencia política se sume, aportando ideas, debatiendo, sosteniendo la gobernabilidad. No con marchas inoportunas, ni con declaraciones mezquinas; por el contrario, priorizando y promoviendo los consensos por encima de las disidencias.
La UCR siempre estuvo a favor de la unidad nacional, y en momentos muy difíciles priorizó al pueblo y su seguridad, física y jurídica. Llevar al pueblo a la calle hoy, es ir a contramano de la gravedad de los tiempos que corren. La dirigencia debe asumir su responsabilidad y analizar las consecuencias de esta pandemia que se mide con casos graves y muertos, acompañando a quienes trabajan en un centro de salud, a docentes, a quienes pierden un emprendimiento, a quienes se quedan sin trabajo.
Argentinos y argentinas, estamos en el mismo barco, no sumemos fuegos encontrados, busquemos el timón. Raúl Alfonsín definía que “la pobreza no distingue entre peronistas o radicales”, del mismo modo, las muertes por Covid 19 tampoco lo hacen. Hagamos nuestras las palabras de R. Virchow, cuando definía “La política es medicina a gran escala”, sumemos propuestas y acciones positivas, construyamos una respuesta colectiva y humanitaria a esta pandemia.

