
Cristina Salvadori anunció que deja la banca de concejala por diferencias con el oficialismo. El 19 de junio iba a comenzar a sesionar una comisión investigadora por una sanción contravencional que le aplicaron por “molestar” a un comunicador. Donará sus sueldos.
La concejala radical Cristina Salvadori dejó su banca y donará todas sus dietas a escuelas de Ingeniero Luiggi. Así lo comunicó esta mañana, cinco dias antes de que sesionara la comisión investigadora por la denuncia que le hizo el comunicador Marcelo Hidalgo.
La política radical dio su versión de los hechos: “todo comenzó el primer día en que sesionamos, donde seis concejales se aumentaron sus sueldos, lo cual generó un gran descontento en la población. Al ser una de las personas que se opuso a ese aumento del 25 % de los sueldos que se dieron a los escasos 15 minutos de haber asumido, la situación se complicó”, dijo al periodista Daniel Lucchelli.
Explicó que “el oficialismo tenía seis votos y todas las decisiones se tomaban de la misma manera en que se tomó el aumento de los sueldos, lo cual me generaba una impotencia absoluta que la pude ir sobrellevando durante casi nueve meses”, dijo.
Salvadori, que asumió en diciembre de 2019, señaló que “esos perjuicios permanentes que se generaban para la comunidad, generó que tuviera unos intercambios con algunos de los miembros y me sancionaron con una ordenanza porque yo planteaba esto, que era imposible continuar con estas líneas de acción en desmedro de los intereses de la gente”, aseveró.
“Después de eso un comunicador afín a la municipalidad estaba comunicando de manera errónea las medidas de prevención de la pandemia en marzo del año pasado, a lo cual yo le hice saber que lo estaba haciendo mal y él me inició una causa por molestias”, relató.
“Se trata de Marcelo Hidalgo y la justicia determinó que pague una multa de 16 mil pesos por molestar al periodista”, dijo con relación a la sanción por una falta contemplada por la justicia contravencional.
Además, dijo que “se formó una comisión investigadora por mi conducta y ahí me di cuenta de que era un atropello, entonces sentí que ya no me merecía esta situación, ni mi familia, ni mi hijo, ni mis amigos”.
“El juicio iba a ser el 19 y renuncié porque quedarme adentro de esa discusión era prestarme a un circo del que no quería participar. Nunca cobré ninguna dieta como concejala porque siempre tuve esa idea de que el servidor público debe estar atento, lo puse en un plazo fijo, así que he decidido que todo el dinero que he percibido como concejala se le done en forma equitativa a las escuelas que hay en mi localidad”, finalizó.

