
El oficialismo criticó la falta de recursos para la política habitacional durante el macrismo. Desde la oposición pidieron no avalar usurpaciones y el pago de cuotas en viviendas sociales. “Casa que no se paga, es casa que le falta a otro”.
El jueves 17 de junio la legislatura pampeana aprobó tres proyectos vinculados a la política de viviendas que provocaron intensos cruces entre legisladores del oficialismo y la oposición.
Los proyectos aprobados fueron la iniciativa por la que se propicia la aprobación del Convenio Marco de adhesión al Sistema de Adjudicación «PROCREAR Cogestión Local»; el proyecto por el que se propicia la aprobación del Acta de adhesión al «Fondo Nacional Solidario de Vivienda», suscripto entre el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación y la provincia de La Pampa; y la iniciativa por la que se propicia la aprobación del Acta de adhesión al «Programa Casa Propia – Construir Futuro», suscripto entre el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación y la provincia de La Pampa.
“Tenemos que festejar porque podemos tener esperanza para poder acceder a la vivienda. Por eso es que el gobierno nacional, a través de un decreto, ha dado las acciones necesarias para darles soluciones a todos los rincones de nuestro país”, comenzó Ariel Rojas.
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Torroba acompañó la iniciativa con algunas críticas: “A nuestro entender, la cuestión habitacional es un problema estructural en La Pampa. Nuestra provincia, desde el 2008, duplicó el déficit habitacional. Si seguimos haciendo lo mismo vamos a seguir igual. Tenemos que pensar en otras políticas para terminar con el problema estructural. Por otro lado, el gobernador en otras oportunidades se ha referido al Banco de La Pampa y a los créditos para acceder a viviendas, pero desconocemos cuáles son. Nos parece bien este tipo de medidas, pero instamos para incorporar otros instrumentos a la política habitacional. Si uno recorre la ciudad de Santa Rosa, parece una ciudad ‘en venta’”.
Leonardo Avendaño propuso que “discutamos una reforma urbana, y desde allí confiscar, no expropiando –aclaró el diputado-, viviendas para las familias”.
Martín Ardohain opinó que se “hace una lectura parcial de esta temática, porque siempre se buscan culpables afuera. Además, no tenemos que promover cosas ilegales como las usurpaciones. Tenemos que discutir cuestiones que estén adentro de la ley”, apuntó.
Avendaño le respondió: “El macrismo hizo dos obras en esta provincia: los problemas con los créditos UVA y los jardines que no construyeron. Los peronistas vamos terminar los jardines, y vamos a solucionar los problemas de la gente. Quien les habla no ha impulsado ningún acto de ilegalidad, simplemente ha sido solidario con vecinos de esta localidad que se asentaron, que es distinto a tomar un terreno, dado que la Constitución sostiene derechos como el derecho básico de una vivienda. Los ilegales son los que especulan con la tierra, señor diputado”.
Marín, luego de hacer un recorrido de la política habitacional de la provincia, en la que hizo autocríticas, dijo que “estamos de acuerdo con mejorar el sistema, pero claramente en política habitacional, justamente en La Pampa, profundizar en el tema no les conviene porque en esto la provincia ha sido ejemplo”.
Mauricio Agón no coincidió en que “no nos convenga profundizar en el tema, porque desde el bloque vamos a seguir profundizando”.
A su vez, Marcos Cuelle expresó: “Lo que me preocupa es la pérdida de autonomía. Está bien que nos manden recursos, pero no podemos depender de eso. En el caso de las viviendas está muy bien que nos envíen fondos, pero está mucho mejor que tengamos capacidad propia con los recuperos de los pagos de las cuotas. Casa que no se paga, es casa que le hace falta a otro”.
En este sentido, Roberto Robledo reflexionó: “Hoy en día hay gente que aun trabajando no le alcanza para vivir, entonces de qué cuota estamos hablando. 2.500 pesos o 3.000 pesos para algunas familias es mucha plata. Hoy las viviendas están dadas por grupo familiar, es decir, son viviendas sociales, no tienen un interés económico sino un interés social. La realidad es que las viviendas tienen la finalidad de cumplir con el derecho al hogar, es decir, no tienen una finalidad recaudatoria. Yo no digo que no hay que pagar la cuota, pero seamos conscientes de que hoy a familias con trabajo no les alcanza para vivir”.
Nuevamente tomó la palabra Ardohain: “Nadie le sacaría la vivienda a alguien que la necesite y que esté en condiciones malas. Pero hay cuotas que se podían pagar y no se pagaron. Las buenas intenciones están, pero no puede ser la regla general la de no pagar”, dijo y opinó que “con respecto a las usurpaciones no lo comparto. Yo huelo un tufillo político en algunas usurpaciones”.
Para cerrar el debate, Julio González señaló que “el gobierno provincial lanzó un programa propio de viviendas, es decir, que se buscó una solución económica con los recursos de las y los pampeanos”.

