
El sábado sustrajeron de la Huerta de la Biblioteca Popular Teresa Pérez tres tramos de alambre que delimitaban la huerta. Ahora quedó abierta, expuesta a perros, caballos y posibilidades varias de que destrocen la producción.
La Huerta de la Biblioteca Teresa Pérez está integrada por mujeres que trabajan la tierra para poder llevar verduras a sus casas: “Somos mujeres trabajando para producir nuestro alimento”, contó Leticia Hernando.
Leticia señaló que “Estos últimos meses nos vienen desmantelando: nos han robado mesas, torniquetas, producción… pero lo del alambre nos arruino el trabajo de más de un año”.
Comentó que “Nuestra huerta no tiene recursos y no esta bancada por nadie solo por nosotras y conseguir ese alambre para cercar parte del invernadero y la “chiqui huerta” nos costó mucho muchísimo y nos llevó más de un año de gestión, pedir, vender, poner del bolsillo de todas dinero… y ni hablar de nuestro tiempo y nuestros sueños”.
Se preguntó ¿Y ahora? ¿Cómo seguimos? A las vecinas y vecinos les pedimos que nos ayuden y colaboren para que esto no nos siga pasando”.
“A la gente amiga de lo ajeno y que no puede distinguir nada y se roba el alimento que producimos, nuestras herramientas, los postes y el alambre, por favor PAREN”.
Finalmente agradece a quiénes les ayudan y expresó: “Como todos y todas saben, nuestra huerta siempre está disponible para recibirles pero por favor ya no nos roben, se hace muy complicado seguir así. Nos invade una profunda tristeza”.

