
En la primera audiencia los acusados negaron la agresión y le apuntaron a la víctima.
Sigue hoy el juicio oral contra Laureano González por la tentativa de homicidio triplemente calificado, en perjuicio de su entonces pareja, Nadia Soledad Lucero. También le imputaron otros tres delitos: abuso sexual con acceso carnal, abandono de persona y portación de arma sin autorización.
Intento de femicidio de Nadia: los imputados negaron las acusaciones
La causa tiene tres acusados más por encubrimiento agravado. Ellos son Claudio Ezequiel Reyna, Daiana Manuela Escudero y Franco Luciano Devia, quienes oportunamente fueron condenados por el procedimiento de juicio abreviado, pero el Tribunal de Impugnación nulificó esa sentencia por no haberse escuchado la opinión de la víctima. A posteriori el Superior Tribunal de Justicia ratificó esa resolución.
¿Cuál son los hechos investigados? De acuerdo a la acusación del fiscal Andrés Torino, el domingo 15 de diciembre de 2019, González (30 años) pasó a buscar a Lucero –con la que convivía desde hacía un mes–, a las tres de la madrugada, por la casa de una amiga. Lo hizo en un Volkswagen Bora gris oscuro.
Una vez que ambos volvieron a su domicilio, el imputado comenzó a golpearla con puñetazos y patadas en todo el cuerpo por “celotipia”, provocándole múltiples lesiones, a tal punto que perdió la conciencia. Torino habló de la existencia de “un claro fin femicida”.

En ese contexto, el acusado –siempre según la fiscalía– la agredió sexualmente mediante acceso carnal, encontrándose la víctima en condiciones de no poder consentir las relaciones. Recién a las 21.30 “la cargó en el asiento trasero del vehículo, trasladándola por varios lugares”, hasta que a las 23.50 la dejó “por muerta, en estado de inconsciencia” en la guardia del hospital Molas, e inmediatamente escapó.
González terminó siendo aprehendido el martes 17, mientras se hallaba oculto de la justicia en la calle Ferreyra Norte 38, domicilio que pertenecía a Claudio Reyna y Daiana Escudero. Allí se le secuestró una carabina calibre 22, una mochila y dos celulares.
Por todo ello, González está acusado de homicidio triplemente calificado, por la relación de pareja, por alevosía y por haber sido perpetrado por un hombre hacia una mujer mediando violencia de género en grado de tentativa; abuso sexual con acceso carnal por haber mediado violencia y aprovechando que la víctima no pudo consentir, agravado por haberle ocasionado un grave daño a la salud física y mental a la víctima; abandono de persona por haber puesto en peligro la vida y la salud de la víctima, a quién el propio imputado incapacitó, agravado por haber ocasionado ello un grave daño en el cuerpo y la salud de la víctima ; y portación de arma de fuego de uso civil sin la debida autorización legal, todo en concurso real y en calidad de autor. Los hechos fueron enmarcados en la 26485 de Protección Integral contra las Mujeres.

Los otros tres y las defensas.
Respecto a Reyna (36) y Escudero (28), se los acusa de encubrimiento por haber ocultado en su domicilio a González y escondido y cubierto con lonas el Bora gris. Eso sucedió “no solo habiendo una orden judicial, sino existiendo un movimiento social para encontrarlo”, remarcó Torino en el alegato de apertura.
A su vez a Devia (38) se le atribuye también haber colaborado con González para ocultarse en la casa de Reyna y Escudero y esconder su vehículo. Torino señaló que el imputado tomó contactó con Devia el lunes 16, quien lo trasladó hasta la calle Ferreyra Norte y le facilitó un teléfono. “Tuvo una clara finalidad, que González no sea detenido”, subrayó el fiscal. Carolina Muñoz, patrocinante de Jorge Lucero, quien forma parte del proceso como querellante particular en nombre de su hija Nadia, adhirió a ese alegato.

