
La dueña de la empresa de limpieza AYM, manifestó su “malestar” y “preocupación” por la licitación del servicio de limpieza en el Hospital Lucio Molas. Señala que hubo “irregularidades”. En caso de no sostener la empresa tendrá que indemnizar a los 130 trabajadores.
La dueña de la empresa Marcela Moreyra, envió un comunicado señalando que 130 personas pueden quedarse sin trabajo. Además, señalan que en la licitación se actuó “con parcialidad”.
Comienza señalando que “En mi carácter de titular de la empresa A y M, a cargo de los servicios de limpieza e higiene del hospital Lucio Molas queremos dar a conocer nuestro malestar y hondas preocupaciones por el curso de la licitación para mantener el servicio, teñida de irregularidades”.
Destacó que “la empresa ha prestado servicios para el hospital de todas sus áreas durante todo el período de pandemia, capacitando al personal constantemente, brindando apoyo y soporte en las áreas críticas con el máximo de profesionalismo y excelencia en la labor que nos compete. Hemos trabajado codo a codo con todo el personal de salud en toda esta etapa tan difícil y sin precedentes”.
Sobre la licitación expresan que “advertimos del manejo que se le ha dado a la licitación que nada de esto le ha importado ni ha sido tomado en consideración por las autoridades del hospital que a través de la Comisión de pre-adjudicación han adoptado una decisión infundada y tendenciosa, que afecta a más de 130 familias, ya que los 130 empleados con los que cuenta la empresa a mi cargo que quedarán sin trabajo, en la calle, en un etapa de crisis económica gravísima, generando un daño social profundo en virtud de la cantidad de personas que se ven directa e indirectamente perjudicadas por este comportamiento de los directivos del hospital, que utilizan al personal de limpieza como mano de obra fácilmente descartable”.
“Asumimos el servicio con muchísima responsabilidad, y lo seguiremos haciendo, hasta en los casos en que no existió de la contraparte reciprocidad, dado que por ejemplo la empresa -desde marzo de 2020- a la fecha tiene pendiente de cobro con el Estado provincial la suma de $15 millones de pesos, sin embargo seguimos trabajando con el mismo ahínco y dedicación que desde el primer día”.
La dueña precisó que “Sin perjuicio de esta significativa deuda que el estado arrastra con la empresa, nos encontramos al día con todos los sueldos, aguinaldos, con los aumentos, cargas sociales, y si recurrir de ningún tipo de beneficio de créditos estatales, lo que da cuenta del enorme esfuerzo que venimos realizando”.
Moreyra afirma que “Tampoco hemos recibido un trato recíproco del área contable del Hospital Lucio Molas que nos adeuda el pago del mes de octubre por servicios cumplidos en el CEAR, visualizando un desinterés absoluto de los responsables de ese sector directivo para afrontar el compromiso en tiempo y forma. Pese a todos estos obstáculos hemos seguido adelante, con el apoyo de nuestros trabajadores”.
“Incluso debo decir que en este desmanejo del proceso licitatorio y ante las graves consecuencias para un grupo amplio de trabajadores tampoco contamos con el apoyo, ni hemos escuchado que los representantes del Centro Empleados de Comercio realizaran alguna manifestación en defensa de los trabajadores”.
Continúa diciendo que “Nos encontramos luchando esta batalla solos, defendiendo la fuente de trabajo de nuestros empleados, muchos de los cuales hace años que cumplen tareas en el hospital teniendo amplio conocimiento para la atención de áreas críticas como quirófanos o la terapia del sector de neonatología”.
“También, sin lugar a dudas, poner en función a 130 trabajadores que desconocen las metodologías de trabajo en plena pandemia en el sector de salud es someter a un riesgo a todo el personal del hospital y la ciudadanía que concurre diariamente al nosocomio”, insistió.
Resaltó que “En lo que a la licitación concierne puedo afirmar que la decisión -no firme- es arbitraria y que se ha favorecido a una de las empresas oferentes actuando con parcialidad, por ejemplo dando la posibilidad de completar información con posterioridad a la entrega de la oferta, eximiéndola de requisitos que fueron determinantes para excluir a otros candidatos, entres varias irregularidades más que son inadmisibles”.
Comenta que “La pre-adjudicada tiene escasa experiencia en el rubro, y que además ya ha manifestado que no absorberá a nadie del personal actual que se encuentra cumpliendo tareas en el hospital, el que cuenta con frondosa experiencia y conocimiento de los manejos adecuados y cuidados que se requieren para cumplir las labores en áreas sensibles”.
Finalmente indica que “En cuanto a la diferencia económica entre la oferta de la pre-adjudicada y la de quien suscribe la misma es insignificante, más aun si tenemos en cuenta el grave daño que ocasiona otorgar la licitación a otra empresa dejando en la calle a 130 familias, y relegando la oferta de la única empresa que se encuentra especializada en limpieza e higiene en centros de salud”.
Desmienten a la empresa que perdió la licitación en el Molas

