Plan B Noticias
  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas
  • LIBERTAD DE EXPRESION
  • Sale o Sale
  • Webe@ando

Plan B Noticias

  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas

Subzona 14: “Hacían ruido a papel y decían que tenían mi certificado de defunción”

18 agosto, 2021
Compartir esta noticia:

Este miércoles declararon en forma virtual las víctimas del grupo de la UTN, en el marco del juicio a los represores de la Subzona 14.

La UTN fue intervenida en forma violenta por el exdiputado sindical del FreJuLi, Carlos Aragonés, repitiendo lo que había hecho antes en Bahía Blanca, Rodolfo Ponce, también compañero de bancada del piquense y líder de la organización criminal Triple A.

En este tercer tramo de la causa son juzgados el ex Jefe de Policía, Luis Enrique Baraldini, el ex secretario de la Gobernación, Nestor Greppi, ambos militares, y el ex comisario Carlos Reinhart, todos ya condenados en los procesos anteriores. A estos se les suma el ex militar Jorge de Bártolo, juzgado por primera vez.

Entre los acusados también deberían estar el ex comisario Roberto Fiorucci, ya que fue excluido del juicio de 2017 por el TOF por incapacidad mental y física, y también de este; el ex jefe de operaciones del regimiento de Toay, Gerardo José Jáuregui, que murió antes de que lo enjuicien; y el ex policía Humberto Riffaldi, quien nunca se presentó al juicio en su contra alegando problemas cognitivos y falleció recientemente sin ser juzgado.




En primer lugar lo hizo Mario Llinas. Fue detenido en dos oportunidades, en 1975 junto a otros estudiantes de la UTN y la segunda tras el golpe de Estado de 1976.

“Se apostaron con una tanqueta en la esquina del Barrio Pampa y como no teníamos nada que esconder se les dijo que pasaran y nos detuvieron”, recordó. En el operativo había militares, policías y civiles.

“No nos informaron porque nos detenían. Quedamos a disposición del Ejecutivo que en ese momento ya era la junta militar”, relató.

Fueron llevados a la Comisaría Primera y luego los llevaron en un camión, con las manos esposadas, a Santa Rosa donde quedaron detenidos en la Unidad Penal 4. “Nos bajaron y nos pasaron a una celda sin pertenencias ni contacto con nadie”, rememoró.

“Había unas 10 celdas de cada lado y nos podíamos escuchar por la voz. Estábamos los estudiantes y del otro lado quien más me acuerdo que estaba era Grinati, un hombre grande que tenía transporte”, describió.

Llinas estimó que estuvo detenido alrededor de 15 días. Durante ese lapso estuvo incomunicado y fue sacado y llevado con ojos vendados y esposado hasta la Brigada de Investigaciones, en la calle Raúl B Díaz, cerca de la Escuela Hogar. En esas circunstancias le tomaron declaración. “Nos preguntaban que habíamos hecho, cosas de cuando estábamos en la Universidad, cosas que ahora políticamente son normales y en ese momento para ellos no”, expresó.

“No nos hicieron firmar nada y cuando salimos nos dijeron que íbamos a quedar vigilados. No podíamos irnos de la provincia”, recordó. Se quedó en la casa de sus padres en Santa Rosa y a los 2 o 3 meses volvió a General Pico.

“Mis padres estaban contentos porque nos habían liberado”, contó y agregó que “nunca pudo terminar los estudios”.

Eduardo Oporto era estudiante de Ingeniería de la UTN y trabajaba en la Industria de materiales Maracó. Dos días después del golpe de Estado lo detuvieron en su casa y lo llevaron a la Comisaría Primera de General Pico y luego fue trasladado a la Seccional Primera de Santa Rosa.

En aquel momento tenía 21 años y vivía junto a su familia. Según contó lo detuvieron para conocer sus actividades. Fue parte del grupo de estudiantes que resistieron la intervención de la UTN. Dijo que en aquellos años «el decano que vino de Bahía Blanca (Yañez) nos atendía con una 45 (arma) arriba del escritorio, así era la convivencia en la Universidad», recordó.

“Yo estaba durmiendo la siesta porque trabajé durante la mañana en la fábrica. Mi padre atiende a dos oficiales del Ejército, me llamaron y me suben a un cuadro de asalto. Habían cortado la cuadra me subieron y me llevaron”, relató.

En la Comisaría de Pico vio a un compañero de la facultad de apellido Leguizamón y a José Brinati. “A las primeras horas de la noche nos subieron a un carro de asalto y nos trasladaron a Santa Rosa”, dijo. En ese momento no les informaron a donde los llevaban.

Fue encerrado en la Unidad Penal 4 en una celda individual. Luego lo llevaron a la Seccional Primera, y lo encapucharon antes de subirlo a la planta alta para interrogarlo. “No fueron nada cordiales. Me preguntaron si teníamos armas, si hacíamos reuniones, y empezaron las trompadas con guantes de box, las picanas, sé que estuve bastante tiempo. Cada vez que me golpeaban me caía en un sillón y me levantaban. Me hicieron ruido a papel y me decían que tenían mi certificado de defunción. Hasta que entró una persona y terminó”.

Estimó que en el lugar había “mínimo dos personas, una de ellas, la que me golpeaba era más petiso que yo”.

Días después fue trasladado a General Pico, donde vivía con su familia. Declaró y quedó bajo el régimen de libertad vigilada. Contó que le quedaron algunas secuelas. «Cuando oía una sirena me volvía loco o si veía un uniformado me ponía nervioso y me iba. Pero con el tiempo y gracias a mi familia pude superarlo», manifestó.

Lo detuvieron junto a su hermano Mario y también fue llevado a la Comisaría de General Pico y luego trasladado en un camión a la Unidad Penal 4 de Santa Rosa con las manos esposadas.

“No era fácil estudiar en esa época. La mayoría de los que estudiábamos ahí trabajábamos. Me habían contratado para hacer los estudios de profundidad de napas de la zona para la APA. Eso se terminó el día del golpe de Estado”, recordó.

Tras las detenciones ilegales recordó que “hubo mucha gente que se sintió afectada, les cambió la vida”.

Mientras estuvo detenido lo llevaron a la Brigada de Investigaciones para ser interrogado. “Me interrogaron sobre mi pensamiento, yo respondí que siempre fui peronista”, dijo.

Recordó que se cruzó con “Cholo” Covella y Ricardo Calvo en uno de los interrogatorios, “él me dijo que lo habían picaneado”.

Después de que lo liberaron volvió a trabajar de electricista de obra y al año siguiente retomó los estudios de la UTN. “No pude terminar como pensaba porque tenía prórroga del servicio militar, pero terminé luego de los meses de servicio”, contó.

Francisco Tineo fue detenido a los 24 años por los militares en la madrugada del 25 de marzo de 1976, en la casa del Barrio Este donde vivía junto a su familia y trasladado inmediatamente a la Comisaría Primera de General Pico. Era estudiante de la UTN y delegado de la Fábrica de materiales Maracó de esa localidad.

“Fue escandaloso porque coparon una manzana, con un carro de asalto, estaban arriba de los techos de los vecinos”, detalló.

En la Comisaría Primera “me pusieron en un patio junto a otros estudiantes como Luis Baroto, Raquel Barabaschi, había dirigentes de partidos políticos y algunos vecinos que fueron liberados. Nunca me informaron porque me detuvieron”, dijo.

Posteriormente fue trasladado en un carro de asalto a la Unidad Penal 4 en Santa Rosa junto a otros detenidos. Con el correr de los días supo que estaba en ese lugar y que estaba incomunicado por completo con su familia. “Me trasladaron con un señor de apellido Veleda. Su hijo después fue desaparecido. También estaba un compañero mío de apellido Calvo, y otros estudiantes”, rememoró.

Interrogatorio

“Me sacaron alrededor de la 1 de la mañana. Nunca sabíamos a donde nos llevaban porque los traslados eran con los ojos vendados. Los interrogatorios consistían en preguntas y acusaciones sobre hechos pasados como la toma de la UTN. A mí se me acusaba de participar en la muerte de un sereno del aeroclub de General Pico. Nos golpeaban, torturaban en el cuerpo, no nos dejaban ir al baño”, dijo, aunque reconoció que fue llevado en más de una oportunidad a la Seccional Primera porque ya había sido llevado allí cuando fue detenido por la toma de la UTN en 1975.

Además dijo que “había varias personas” en esos interrogatorios. A los 3 meses lo liberaron bajo libertad vigilada. “En mi caso tenía que presentarme todos los meses a testimoniar que estaba cada uno en su lugar y avisar si teníamos que trasladarnos y salir de la ciudad”, recordó.

Entre los detenidos contó que estaban “Hugo Ferrari, otro señor de Santa Rosa que le decían “Veco”, el señor Brinati, Veleda que había ido conmigo esa misma noche. En frente a mi celda estaba el que había sido juez federal, Juan de Dios Huncal. No pude hablar mucho, era una persona grande ya. Le pregunté cómo estaba y parecía que estaba bastante mal anímicamente y físicamente por el maltrato en los interrogatorios”, declaró Tineo.

«Había todo tipo de torturas psicológicas y corporales. Sumergirlos en agua, picanas y golpes en el cuerpo, simulacro de fusilamiento. Había compañeros que los traían casi desmayados», aseveró.

Fuera del encierro su familia fue a ver al obispo Arana para que intercediera pero aseguró que «no encontraron compromiso de la Iglesia».

Consultado sobre si hubo «delatores» entre el grupo de detenidos mencionó que «mi hermano tenía una carabina y perdió el certificado, el que lo encontró fue un vecino y el comisario me citó pero cuando le pregunté no me dijo quien era esa persona».

«Luego de que salí de estar detenido mucha gente me rehuía», dijo Tineo y consideró que fue «por el bombardeo de que éramos subversivos». Confesó que se sintió «como un paria» durante esos días.

Cuando lo liberaron pasó un año para que volviera a estudiar pero aseguró que «hubo otras personas no pudieron hacerlo».

Comentarios

Comentarios

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

@2018 - Plan B Noticas - Contacto: planbnoticias@gmail.com / Diseño y Desarrollo de www.generarweb.com