
El hermano de Nicolás, Joaquín Llovio, contó que “se cometieron irregularidades” porque no se filmó ni fotografío la autopsia. Además, relató que cuando su hermano estaba tirado en la vereda de la posta sanitaria “la policía le tomaba declaración (…) cuando le debieron poner suero y un respirador. Eso es mala praxis”.
El 26 de agosto se cumplieron dos meses de la muerte de Nicolás Llovio en circunstancias que todavía son materia de investigación judicial. La familia sostiene que fue un homicidio y la justicia que fue un suicidio. Se confirmaron 8 puñaladas en el cuerpo del joven de 26 años del barrio Matadero de Santa Rosa. El viernes 27, por la noche, cortaron la circunvalación para pedir justicia.
“Mi familia tomó la decisión de cortar la circunvalación porque el 26 se cumplió dos mees de la muerte de mi hermano, mi vieja estaba en un pico depresivo y la impotencia nos llevó a cortar la calle en modo de reclamo”, dijo al programa Uno por Semana que se emite los sábados de 9 a 11:30 por LU 100, AM 1040 / FM 102.5.
– ¿Cómo está la causa?
– Nos ponen trabas de todos lados, quieren que quede ahí, no nos dicen nada, Lo que más nos asombra es que por protocolo la autopsia se debe filmar, tomar fotografías, pero no hay nada. Las únicas fotos que hay son las policiales cuando mi hermano tirado en la vereda de la posta. Como quien diría tiraron una bola de basura al contenedor y se lavaron las manos. Así de cruel.
– ¿Qué saben ustedes?
Lo que sabemos es que mi hermano murió de 8 puñaladas. En las actas constan que están las 8 puñaladas. A nadie le entra que una persona se haya suicidado de 8 puñaladas, a nadie.
– La fiscalía sostiene suicidio…
– Claro, pero alguien que tiene un poco de razonamiento, no cabe que te mates con 8 puñaladas
– ¿Pero ustedes pidieron otra pericia?
Si, pero pusieron trabas, se comunicaron, que mi hermano estaba loco, que era un loco de barrio. Los forenses no quisieron venir acá a La Pampa, habíamos juntado el dinero para pagar la autopsia. Ahora esperamos, confiamos en nuestra abogada que está día y noche trabajando, no se quieren hacer cargo, no sé a quién le van a tirar el fardo.

– ¿Qué sabés de lo que pasó ese día?
– Habían estado en la casa de su novia jugando a las cartas y en un momento se retira, con mi mamá, que también había ido a jugar a las cartas. En la vereda mi hermano se da cuenta de que no lleva la chalina y dice ‘esperáme acá, ahora vuelvo’. Cuando se mete adentro estaban el padre, la abuela de la novia y la novia. En ese transcurso mi vieja escucha ruidos de sillas, mesas, gritos, y se mete adentro preocupada y ve que mi hermano empuja a la novia y le dice ‘loca me pinchaste’ como indicando que lo apuñaló y el padre de ella estaba con un tipo de arpón y un palo en la mano. Mi hermano le mete una piña alejándolo, como que le estaban haciendo daño. En ese momento mi hermano ve que le empieza a salir sangre y se retira a la puerta. Mi mamá les pide explicaciones y la novia le dice que le sacó el cuchillo y que se empezó a cortar solo. Ella fue derivada a decir eso no es que ella lo vio.
Cuando va a la posta se encuentra con que mi hermano estaba sin aire, no lo meten adentro, lo dejan tirado en la calle. Lo tenían que haber puesto suero, un respirador. Había una enfermera nueva, eso es mala praxis.
Hay fotos de la policía tomándole declaraciones a mi hermano cuando se está muriendo. La policía declara que mi hermano de mala manera no le quiere decir nada, como que estaba enojado, y claro, qué te va a decir, si se estaba muriendo.

– Tu mamá declaró una cosa esa noche y luego fue a la justicia y dijo otra, ¿no?
Mi vieja está destrozada, no sabe que hacer, tenemos miedo, nos escribió una carta despidiéndose de todos. Que por una maldita chalina, que si hubiera entrado, que con ella capaz se salvaba o se moría con mi hermano. Estamos hechos mierda, con los asesinos sueltos, no sé en qué país una persona se haya suicidado de 8 puñaladas, ¡de 8 puñaladas! Eso fue una saña, ¡fue un asesinato!
– ¿Habían tenido algún episodio de violencia antes?
– Esta piba había tenido un pleito con una tía de ella que vive acá en el barrio y le pinchó las cuatro ruedas del auto. A una cuñada mía la invitó a pelear a puñaladas. Siempre andaba con cuchillos. Es más mi hermano cuando empezó a andar con esta piba, me pidió un consejo como hermano mayor y me contó que la piba le había dicho que si se mandaba alguna, le iba a meter una puñalada. Así que yo le dije, bueno Nico, o te alejas o te portas bien. Y mirá lo que pasó, mi hermano aparecía cortado, lastimado y siempre decía que había sido con una chapa. Esta familia ya tenía antecedentes, la vez pasada mataron a un hombre, a Becerra, le metieron una puñalada en la panza y no pasó nada, los tenemos como cuchilleros acá en el barrio.
– ¿En el barrio no han contado nada?
– Nadie va a decir nada. Confiamos en que se le ablande el corazón a esta piba, a este hombre y digan la verdad. No me entra en la cabeza que hayan tomado ese atrevimiento de quitarle la vida a un pibe joven, de 26 años. Estamos hechos mierda. Es como que eran las 5 de la mañana, era un negro del Matadero, listo, lo dejaron así cómo que pasó nada. Pero se encontraron que nosotros nos manifestamos, contratamos a una abogada y ahora están llamando de a poquito a los 20 testigos que presentamos.
– ¿Ellos declararon?
– La piba se hace cargo en la declaración de que el cuchillo era de ella. Hubo una muerte, ya era motivo para que alguien quedara detenido, se hiciera una investigación a fondo. Nosotros confiamos en el conocimiento de los jueces y fiscales, pero se lo pasaron por donde ya sabés, porque era un negro de matadero. Qué pavada no, es una versión pedorra ocultando que lo acuchillaron, ¡le dieron una chimanga a mi hermano ahí adentro!
– Ustedes van a seguir reclamando justicia…
– Sí, queremos que nuestro hermano descanse en paz y queremos estar tranquilos. Las pruebas se contradicen, está todo a favor de una muerte. El forense este que llamaron dio la versión de un asesinato. Nos comunicamos con Comodoro Py y nos dice que fue un asesinato. Pero nos falta plata, tenemos que seguir remándola, tenemos una abogada a la que le vamos pagando de a puchitos -, finalizó.


