
Plan B noticias pudo saber además que la notificación de la sentencia firme la recibieron una semana después de haber sido detenidos.
El 6 de agosto fueron detenidos Fernando Alberto Rolhaiser, Guillermo Julián Giménez, Luis Horacio Bruno, Carlos Daniel Mendibe y Diego Hernán López, condenados por el levantamiento en 2013 contra el entonces gobierno de Oscar Mario Jorge en reclamo de mejoras salariales y laborales. Ese día la Brigada de Investigaciones se encargó de las detenciones porque la justicia comunicó que la sentencia a 3 años de prisión de efectivo cumplimiento había quedado firme.
Sin embargo, los cinco expolicías fueron notificados de su detención una semana después, cuando ya se encontraban alojados en la comisaría de Lonquimay.
A punto de cumplir el primero de los ocho meses que deberán estar encerrados hasta acceder a las salidas transitorias, permanecen los cinco aislados en el mismo lugar.
Además, no tienen acceso a los derechos de las personas condenadas en el marco de la ejecución de la sentencia.
Plan B pudo saber que no tienen acceso a una biblioteca, a trabajos, la realización de talleres o a la práctica deportiva.
Por procedimiento habitual los policías que reciben condenas no son alojados en centros de detención con personas condenadas que no pertenecieron a fuerzas de seguridad para preservar su integridad física y seguridad.
Ese beneficio redunda en el perjuicio de la ejecución de la pena, ya que las diferentes actividades que pueden realizar, solo se pueden llevar a cabo en centros penitenciarios de detención.
Los policías fueron condenados en marzo de 2018 a tres años de prisión de cumplimiento efectivo e inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo, por el delito de sedición. En octubre de ese mismo año el STJ confirmó la sentencia.
Ahora, con la pena en ejecución, si tienen buena conducta, en ocho meses pueden acceder a las salidas transitorias.

