
En un comunicado de Pan y Rosas, repudiaron la decisión de la Liga Cultural de Fútbol de suspender: “el inicio del torneo femenino por el estado del campo de juego, en pos de los partidos de Primera División (varones), en una clara discriminación de género”. Se solidarizan con “las compañeras futbolistas en este reclamo contra la discriminación”.
Señalan que “desde hace años las mujeres venimos luchando por nuestros derechos contradiciendo la lógica patriarcal de ser “el sexo débil”. La lucha de las mujeres se ha extendido por el mundo y marcó su sello en el deporte durante la realización de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Las deportistas han hecho historia, no sólo con sus grandes logros en las disciplinas que practican, sino también por alzar la voz aprovechando el masivo evento, para poner en la boca del mundo la lucha por derechos para todas”.
Recordaron que en Irlanda “la Federación irlandesa de Fútbol, anunció hace poco que las selecciones femeninas y masculinas cobrarán lo mismo por representar a su país. De esta manera la brecha salarial será una forma de profundizar la desigualdad que nos golpea, sobre todo a las trabajadoras que, sumado a los períodos dedicados al trabajo no remunerado nos condiciona a la hora de poder dedicar nuestro tiempo a los momentos de ocio y recreación”.
Desde Pan y Rosas sostienen que “En Argentina, mientras tanto, seguimos luchando por la profesionalización y la desigualdad entre los grandes clubes y los más humildes”.
“Acompañamos a las mujeres que luchan por sus derechos, contra la discriminación, por la igualdad, porque no aceptamos ser víctimas impotentes que este sistema quiere que seamos. Desde Pan y Rosas sostenemos que mientras luchamos por un sistema donde no existan la explotación ni la opresión, es nuestro deber irrenunciable impulsar las luchas de las mujeres por las mejores condiciones de vida posibles, aún en este mismo sistema, por los derechos democráticos más elementales”, expresaron.

