
A través de un comunicado de prensa, el presidente de la Unidad Básica de Villa Alonso, Oscar Christensen, manifestó su apoyo a las autoridades provinciales y relativizó el triunfo de la alianza Cambiemos en La Pampa.
En una nota enviada a Plan B señaló que “estamos a dos meses de la elección real y tenemos el tiempo necesario para implementar una estrategia sólida y un trabajo de militancia que ubique al peronismo pampeano en el lugar que le corresponde”.
“No es tiempo de culpar a nadie, realizar acusaciones extemporáneas o imaginar teorías conspirativas que incidieron en el resultado electoral no esperado; es tiempo de recurrir a la mística peronista, la militancia de todos y cada uno de los peronistas pampeanos, pero también de asumir nuestro compromiso con una historia que construyeron otros dirigentes y que nosotros debemos continuar”, se resaltó.
Además se indicó que “el peronismo está pagando consecuencias de hechos ajenos a sus circunstancias; la sociedad está molesta, enojada, dolida, angustiada producto de una amenaza viral que durante un año y medio los mantuvo encerrados, les quitó su trabajo, les prohibió a los niños concurrir a la escuela, vio partir a seres queridos y amigos, no permitió festejos sociales y le hizo vivir con temor a lo desconocido; esa sociedad debió canalizar su descontento hacia algún lado y buscar un responsable, aunque no fuera culpable”.
El comunicado completo, consigna lo siguiente:
“El resultado electoral de las PASO en La Pampa provocó una serie de especulaciones, opiniones, cruce de acusaciones y expresiones periodísticas que daban como hecho una derrota electoral que está muy lejos de concretarse.
Estas PASO ofrecieron a la opinión pública un escenario político irreal y marcado por varios hechos que conspiraron en contra de la lógica y la racionalidad. La multicausalidad de estos resultados se puede explicar por varios hechos concatenados y una situación social complicada por vivencias, necesidades y creencias a veces reales y otras inducidas por los medios de comunicación porteños.
El primer error es asumir que la suma de cinco listas es lo mismo que una sola acordada y sin competencia electoral; en ese aspecto, puede ser políticamente correcto y beneficioso para mostrar como un triunfo la definición de una interna partidaria que claramente no representa la opinión y posición de todo el bloque de la mayoría opositora. Es comprensible que se muestren como triunfadores para definir una imagen, pero la realidad siempre oculta los supuestos imaginarios de la sociedad y, sobre todo, de los sectores políticos activos. El interés de los medios de comunicación que representan a los sectores del poder económico sobredimensiona un resultado electoral y resaltan errores de gestión reales, pero también difunden y crean otros que solo figuran en la imaginación de sus creadores. Este análisis no es una justificación de lo ocurrido, solo es la muestra de un hecho puntual sobre el cual algunos intereses lo muestran de manera beneficiosa para ellos.
Hay que asumir errores propios, analizar estrategias y por sobre todas las cosas, no culpar a nadie de una situación que excede la realidad pampeana, la gestión provincial y el trabajo de la militancia que siempre estuvo dispuesta a concretar las directivas de campaña.
El peronismo está pagando consecuencias de hechos ajenos a sus circunstancias; la sociedad está molesta, enojada, dolida, angustiada producto de una amenaza viral que durante un año y medio los mantuvo encerrados, les quitó su trabajo, les prohibió a los niños concurrir a la escuela, vio partir a seres queridos y amigos, no permitió festejos sociales y le hizo vivir con temor a lo desconocido; esa sociedad debió canalizar su descontento hacia algún lado y buscar un responsable, aunque no fuera culpable.
Hay una sociedad golpeada por el miedo, pero también bombardeada por algunos medios de comunicación para ocultar el desastre económico, educativo, cultural, social y político que dejó el gobierno de Cambiemos, que son estos mismos que hoy se presentan como la salvación de la Argentina.
Pero no todo fue exógeno, hubo muchos errores propios generados por la confianza, la soberbia y la desidia de algunos que no supimos ver la necesidad del momento y la realidad que la sociedad estaba viviendo.
Encontrar una explicación a lo ocurrido no significa justificar nada; simplemente es saber qué hacer para revertir una situación no querida y buscarle una solución posible que revierta el resultado.
Estamos a dos meses de la elección real y tenemos el tiempo necesario para implementar una estrategia sólida y un trabajo de militancia que ubique al peronismo pampeano en el lugar que le corresponde.
No es tiempo de culpar a nadie, realizar acusaciones extemporáneas o imaginar teorías conspirativas que incidieron en el resultado electoral no esperado; es tiempo de recurrir a la mística peronista, la militancia de todos y cada uno de los peronistas pampeanos, pero también de asumir nuestro compromiso con una historia que construyeron otros dirigentes y que nosotros debemos continuar.
Desde aquí vaya nuestro respaldo y apoyo al compañero gobernador, al Intendente de Santa Rosa y al Vice Gobernador, como así también a todos los militantes y dirigentes partidarios”.

