
El colectivo trans se manifestó y pidió el cumplimiento del cupo laboral para el 2021. “Hay un montón de compañeras instruidas y preparadas, siempre termina siendo el ‘te vamos a llamar’”.
Esta mañana, integrantes del Colectivo Trans se manifestaron frente a la Dirección de Políticas de Género de la municipalidad de Santa Rosa para que se cumpla con la ordenanza del cupo trans en el municipio.
“Nos venimos a manifestar porque estamos cansadas de seguir esperando. Necesitamos trabajar ya, urgente, todo el año nos tuvieron con reuniones y prometiendo, que se debe hacer una reglamentación y el año sigue pasando y seguimos en la misma situación”, dijo a Plan B Marcela Sosa.
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“Hay compañeras en situación de calle, no tenemos para pagar el alquiler y no se cumple con el 1% de los empleos, porque este año todavía no ingresó nadie y el señor Luciano di Nápoli no nos recibe, cuando en campaña, un poco más nos iba a buscar en su auto para que lo acompañáramos y no nos recibe, diciendo que Gaby Bonavitta es la que está de encargada. Necesitamos pagar el alquiler y los servicios, porque nos quedamos en la calle”, agregó.
—¿No ingresó nadie el corriente año?
—Este año no. El año pasado se hizo un concurso, pero este año no ha pasado nada.
—Desde la Colectiva también se reclama el acceso a Potenciar Trabajo, cómo quedó eso?
—Logramos acceder el año pasado a través de ‘Juntas y Diversas’ y otra cosa no hubo como Potenciar Trabajo. Hay ocho compañeras que quedaron afuera.
—¿Cuántas personas tienen necesidades laborales?
—Todas tienen necesidades, somos unas 40 o 50. Este año deberían ingresar 4 personas.
—¿Se están haciendo capacitaciones desde el municipio?
—Nos mandan a estudiar, que tenemos que terminar el secundario y nosotros sabemos que hay gente que ingresa a trabajar sin siquiera tener el primario. No tenemos otra ayuda, la única ayuda es una bolsa de mercadería, un subsidio de $4.000, que te dan cada dos o tres meses y a veces. Y con eso, no pagamos ni siquiera la luz.
—¿Cuál es la respuesta a nivel provincial?, Liliana Robledo dijo que no podían ingresar porque no estaba el Presupuesto 2022 que todavía no fue ingresado a la Cámara…
—Liliana Robledo viene prometiendo puestos desde el año pasado. No hay respuestas de eso, lo mismo que pasa acá, esperar y esperar al papeleo.
—¿Qué alimentos les dan?
—Fideos, lenteja, polenta, un paquete de yerba y azucar. Pero no me sirve, ¿con qué compro la verdura para hacer un tuco? Tenemos derecho a comer. La pandemia fue muy difícil y tuvimos que adaptarnos a la situación, siempre al colectivo le pasa eso porque nunca nos tienen en cuenta como corresponde. Queremos que se empiecen a generar los puestos de trabajo.
Otra de las integrantes, Gabriela, señaló que falta voluntad política para subsanar los tiempos de la burocracia estatal. “Sin ir más lejos, hay otras entidades como la Universidad Nacional, que da el ejemplo, y cumple con la normativa, buscando los medios, aún, cuando depende de un presupuesto anual. Y en el año vigente, cumple con la normativa vigente, dando el ejemplo desde una voluntad política que están teniendo”.

“Muchas veces he escuchado de parte de funcionarios o personas que están en el ámbito laboral, que esta ley es una especie de extorsión o de imponer una obligación al Estado, de que nos tienen que dar trabajo, porque somos trans. La realidad es que esta ley viene a reparar que se nos dé el derecho a trabajar, que por ser trans, se nos niega”.
“Salgan a las calles, vean en sus trabajos, en el ámbito público o privado, cuántas personas trans están trabajando. Y no hablamos de idoneidad, hay puestos en que se ingresa sin el secundario completo y no se tiene en cuenta la idoneidad. Dejemos de ponerlo como escudo y hagámonos cargo que la sociedad nos arrastra y nos discrimina. Si hubo la necesidad de una ley para lograr la inclusión laboral, esta sociedad nos lleva a que tenga que existir una ley que repare el derecho a la necesidad laboral de las personas trans. No es exigir por quien soy, tengamos igualdad de derechos todos. Hay un montón de compañeras instruidas y preparadas, siempre termina siendo el ‘te vamos a llamar’”.
—¿Sienten que las usaron durante la campaña?
—Muchas veces sí. No hay reunión en la que no hay un fotógrafo. Es todo para la foto, en todos lados fue igual.

