
Casino Club S.A. despidió esta semana a un delegado de los trabajadores que reclaman porque siguen cobrando el 75% del sueldo y sufren persecución laboral.
La empresa despidió a Facundo Muñoz, delegado de los trabajadores del Casino y el Hotel Mercure, que se encuentran en conflicto por que cobran sueldos que van de los 13 mil a los 60 mil pesos, y sufren suspensiones por reclamar.
Desde el inició de la pandemia, Casino Club S.A. empezó a abonar la mitad del salario y la otra parte la completa el Estado, primero con ATP y luego con REPRO. De todas maneras, el total que cobran nunca superó el 75% del salario.
Las y los trabajadores denuncian connivencia entre Aleara (Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar) y UTHGRA (Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina) y la patronal.
Además plantean que el Gobierno de La Pampa no controla las condiciones laborales a las que es sometido el personal de la empresa, con denuncias de persecución, cesanteos y violencia de género por parte de los jerárquicos.
El grupo de trabajadores denuncia que la empresa violó el DNU 413/2021 que prohíbe despidos y suspensiones hasta el 31 de diciembre de 2021, y que Muñoz fue despedido sin causa.
Entre otras cosas, reclaman por «problemas en la cobertura de la obra social, (OSALARA) con la mayoría de las prestaciones cortadas, desde hace 2 años a la fecha, y la interrupción en el cobro de los salarios familiares (SUAF) por la falta de declaraciones de sueldos, por parte de la empresa, en la AFIP».
A su vez denuncian «el abandono total por parte de la entidad gremial, (ALEARA) que nunca presentó una comisión reguladora, que atienda los reclamos y los intereses de los trabajadores»
Y los padecimientos en el lugar de trabajo como «tiempos de descanso del personal; vacaciones no consensuadas; traslados por comisión con jornadas laborales de hasta 16 hs de trabajo sin remuneración; recategorizaciones inexistentes en todas las áreas del Casino y Hotel Mercure».
Tras los reclamos los trabajadores comenzaron a sufrir suspensiones y persecución laboral «con el objetivo de amedrentar los reclamos», denunciaron.
Del mismo modo advirtieron por una «disminución de la planta laboral en los últimos 10 años al 50% recargando de tareas a los empleados vigentes».
Otros de los pedidos es «la inexistencia de un fallo de caja, siendo que se manipula un excesivo flujo monetario, que pueda solventar un posible error humano, por parte del empleado. Actualmente si esto sucede el trabajador, debe reponer en forma inmediata el dinero afectando su precaria economía».
«Finalmente, consideramos con este marco dejar constancia que ha existido connivencia no solo entre el sindicato, ALEARA y la empresa Casino Club SA, sino también, con el Instituto de Seguridad Social de la provincia de La Pampa. Este último, según la Ley 1239 sancionada en la cámara de diputados, se le concede el poder de aplicación. Por lo tanto, este organismo tiene la facultad de ejercer un control sobre la explotación, de las salas de juegos en la provincia», señalaron.
«Por este motivo hacemos extensivo nuestro reclamo, tanto a la Empresa Casino Club, ALEARA, Instituto de Seguridad Social, como así también al gobierno provincial, ya que consideramos que el juego es monopólico en nuestra provincia y no se estarían respetando las condiciones laborales para que se desarrolle», comunicaron las y los empleados.

