
La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) manifestaron su postura sobre la reunión de trabajo que mantuvieron ayer con el ministro de Agricultura de la Nación, Julián Domínguez, y el gobernador pampeano, Sergio Ziliotto.
En un comunicado, CARBAP repasó los pedidos realizados al gobierno nacional y de La Pampa, en donde reiteró su dura postura hacia las medidas de restricción a la importación de carne, pese a que el gobierno nacional anunció la liberación de la vaca conserva y una línea de financiamiento para las y los productores pampeanos.
En el documento, explicaron que se demandó al ministro Domínguez que «al sector se lo deje en libertad para producir y que el cepo a las exportaciones no es el camino para que los productores se motiven en producir más».
Además le respondieron que «el problema de la mesa de los argentinos es la inflación galopante en la que se encuentra el país».
En otro orden, sostuvieron que «la desaparición de muchos pequeños productores fue por falta de rentabilidad» y que nadie les asegura «que este plan que se propone a 10 años no será borrado por el próximo ministro que se haga cargo de la cartera».
En el mismo tono manifestaron su rechazo a la intervención del Estado: «no estamos de acuerdo que se hable de que el trigo, la carne y el maíz son bienes públicos y que el Estado sería el que orientaría los saldos exportables».
«Se le pidió previsibilidad en las políticas públicas con el fin de poder programar una ganadería a largo plazo por ser esta un proceso biológico que obliga a tomar decisiones que su resultado se vea a tres años vistas como mínimo», señala el comunicado de CARBAP.
Por otra parte, le preguntaron a Dominguez «quién se hace cargo del perjuicio que se le ocasiono al productor con el cierre de las exportaciones de la vaca a china y dejando en claro que para esto no se necesitó de una ley sino un simple decreto».

