
Valeria Jeanne es docente y denunció a su hermano que en ese momento era funcionario municipal por abuso sexual con acceso carnal. Pidió la licencia por violencia de género, pero se la negaron, espera que se revea la medida, ya que presentará una nueva nota acompañada de un informe de la Dirección de Violencia Familiar. Además, criticó duramente a UTELPa
La mujer denunció que su hija menor de edad fue víctima de abuso sexual y el acusado es su tío, Jonatan Jeanne, exsubdirector de Contenidos de la Municipalidad de Santa Rosa. Como la víctima es menor de edad, pidió licencia por violencia de género. La semana pasada le confirmaron que no podría acceder a ese derecho.
Valeria le contó a Plan B que “al día de la fecha la decisión desde la Dirección de Personal Docente, es decir desde el mismo Ejecutivo sigue sin ser revisada. El Estado sigue ausente y se mantiene indiferente ante la doble vulneración de los derechos de mi hija y míos, que soy quién está a cargo”.
Destacó que este jueves: “se me hará entrega desde la Dirección de Violencia Familiar un informe detallado de la situación que atravesamos y que presentaré junto con una nueva nota a esa Dirección con la esperanza de que puedan contemplar dentro del acuerdo paritario Nº 108 mi pedido como una excepcionalidad”.
Valeria sostuvo que “la revictimización a la que nos vemos sometida por parte del Estado es constante y dolorosa y el silencio y la complicidad del Gremio están en sintonía. Pero no voy a dejar a mi hija sola y enfrentaré todo lo que sea necesario para poder acompañarla en este momento tan difícil, porque es acá donde debo estar hoy”.
Criticó a UTELPa: “Lo que estamos pasando es el reflejo de la más absoluta ignorancia de la realidad por parte del Gremio a la hora de redactar acuerdos, y de la ignorancia de los contenidos de nuestra propia Constitución Nacional que son el marco legal de referencia obligatoria a la hora de sentarse a escribirlos…una doble ignorancia que es a su vez una muestra clara de que muchos acuerdos se hacen para ‘hacer como si’ estuvieran comprometidos con lo que dicen comprometerse, como en este caso es la Lucha contra la Violencia de Género”.
“Y es el resultado de un Estado que a la hora de ‘ceder’ ante ciertas demandas lo hace sin la seriedad que debiera hacerlo, sin revisar lo que se está acordando, pero con una responsabilidad directa mayor porque es quien debe velar por el cumplimiento de los Derechos de nuestros niños, de las mujeres, de sus trabajadores y de la sociedad en general”.
Valeria finalizó con varias preguntas: “¿Cómo pueden redactar un acuerdo por violencia de género en el que se discrimine entre víctimas directas o indirectas, sin haber contemplado siquiera lo que en la realidad es un hecho concreto como la existencia de mujeres que crían solas a sus hijos, que constituyen familias monoparentales, que son las únicas responsables del cuidado de los hijos?, ¿Hasta qué punto tiene lógica la excepcionalidad y si la tiene, por qué el Estado me la niega?, ¿En qué casos la otorga?, ¿En estos no?, ¿Como pueden redactar acuerdos así y encima celebrarlos como logros?, ¿Y cómo puede el Estado acordar con eso?”.

