
Las familias de las victimas de abuso sexual del Jardín Nº 12 de 25 de Mayo se expresaron contra el pedido de libertad para el docente condenado.
Las madres y padres de víctimas de abuso sexual del Jardín de Infantes de 25 de Mayo cuestionaron el habeas corpus presentado Omar Gebruers, abogado del docente condenado Marcelo Tatavitto, por el cual pide «el cese inmediato de su detención por aplicación abusiva del instituto de la previsión preventiva».
En un descargo público recordaron el tiempo que pasó para poder obtener una sentencia de la justicia provincial, rechazaron el recurso presentado por el abogado del abusador y exigieron que Tatavitto «cumpla con su condena por el daño que ocasionó en la salud física y mental de niños de 3 y 4 años».
Comunicado completo:
Desde que comenzamos a transitar nuestro largo camino judicial, hemos atravesado miles de situaciones diversas; tuvimos que aprender significados de palabras jurídicas, recorrer pasillos de oficinas judiciales, cámaras gesell, peritos psicológicos y psiquiátricos, transitamos miles de kilómetros para estar en cada audiencia sin importar el frío, el calor, el fuego, y la lluvia; aprendimos como dar cada paso manteniéndonos en calma y con un único objetivo a cumplir.
Entre tantas idas y vueltas (ya pasaron 6 años de las denuncias), nos hemos cruzado en varias oportunidades con el abogado defensor . Esto ha hecho que aprendamos después de haber tenido que escuchar sus largos alegatos, que siempre más es menos.
Conocemos sus lazos de amistad con el diario provincial, a quien siempre recurre rápidamente cada vez que hace una nueva presentación, y por ello ocupa lugares de privilegio en las portadas. Sabemos como a través de sus lazos políticos, intentan con la exdiputada y el gremio provincial, que esta causa se caiga, buscando argumentos demasiado pobres para un letrado de su jerarquía.
Nada de esto nos preocupa, porque cuando la verdad prevalece, cuando se defienden los derechos del niño, cuando la justicia los escucha como víctimas y no como espectadores de una situación de abuso, cuando no hay otro interés de los papás que denunciamos, sólo la búsqueda de justicia por nuestros hijos, todo lo demás sobra.
Seguirán presentando recursos sin fundamentos, dando manotazos de ahogado, buscando errores que no existen, juzgando a personas que realizaron su trabajo correctamente, y bla, bla, bla.
Nosotros acá seguiremos, esperando que el «docente» Tatavitto cumpla con su condena, que pague por todo el daño que ocasionó en la salud física y mental de niños de 3 y 4 años.
Y que las maestras jardineras y el ex director sean visibilizados por toda la sociedad como autores del los abusos aunque no se logró la condena para ellos.
La justicia es lenta, compleja, muchas veces interpretada de distintas maneras según quien la evalúe. Pero jamás puede ser dubitativa cuando quien la exige tuvo la valentía de denunciar con 4 años.
Peligro de fuga
Tatavitto se encuentra detenido en la comisaría de Winifreda desde el pasado 13 de agosto, cuando un tribunal de audiencia integrado por Flavia Ongaro, Raúl Miguez Martín y María Florencia resolvió extender su prisión preventiva.
Como se recordará, el docente ya estuvo dos años y siete meses en prisión preventiva durante la primera parte de la investigación. Previa a la última detención de Tatavitto se había realizado una audiencia de reexamen de las medidas de coerción, donde el abogado de las querellas, José Mario Aguerrido, los representantes de la Fiscalía, Juan Bautista Méndez y Eugenia Bolzan, y la Asesora de Niñas, Niños y Adolescentes, María Agostina Pensa, habían solicitado la prisión preventiva e inmediata detención de Tatavitto.
A Tattavito ya le había sido rechazado un recurso de casación. El abogado Omar Gebruers había solicitado que no se hiciera lugar al pedido de detención y que continuara en libertad hasta que se agotaran todos los recursos extraordinarios.
Los jueces dispusieron la prisión preventiva, según consta en los argumentos de la resolución, «en virtud de haberse producido un cambio sustancial en la situación procesal del encartado que, vinculado a otros factores, ha incrementado notablemente el riesgo de fuga».
Cabe recordar que el 30 de julio, el Superior Tribunal de Justicia declaró inadmisible el recurso de casación presentado por Marcelo Tattavito Roade y, de ese modo, le confirmó la condena a 12 años de prisión como autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado, por haber provocado un grave daño en la salud mental de la víctima, y abuso sexual gravemente ultrajante.
Los hechos concursaron en forma real y fueron cometidos en perjuicio de dos alumnos del Jardín de Infantes N° 12 de 25 de Mayo.
La resolución fue dictada por la Sala B, conformada por la jueza del Tribunal de Impugnación Penal, María Eugenia Schijvarger, y el juez de audiencia de General Pico, Carlos Federico Pellegrino, ambos en calidad de subrogantes. Así, ellos ratificaron en un todo lo que había dispuesto el TIP, integrado por los jueces de control, Carlos Chapalcaz y Carlos Ordás, también en condición de subrogantes.
Los abusos fueron cometidos entre marzo y abril de 2015 en el baño de la Oficina de Coordinación –donde Tatavitto prestaba servicios– de la Escuela Especial 10, que funcionaba en el mismo edificio que el JIN.
Los defensores particulares del acusado, Omar Gebruers y Alejandra Lezcano López, tienen aún la posibilidad de recurrir ante la Corte Suprema de Justicia.
Allí ya tienen presentado un recurso extraordinario solicitando la absolución de Tattavito por insubsistencia de la acción penal; es decir porque no se llegó a una sentencia firme en un plazo razonable. Ese mismo planteo ya le fue denegado por la propia Sala B del STJ el 15 de septiembre del año pasado.

