
Trabajadores de la Cooperativa Popular de Electricidad de Santa Rosa finalizaron la capacitación que les permitirá volver a trabajar con líneas de media tensión (13,2 y 33 KW), sin tener que cortar el suministro. Durante la pandemia se les había vencido la habilitación para dichas tareas y por eso se tenía que suspender el servicio para realizar tareas.
Unos 15 trabajadores de la CPE, entre operarios, jefes de sector y personal de seguridad e higiene, culminaron su capacitación en la sede del sindicato de Luz y Fuerza de Mercedes, y estarán habilitados para retomar los trabajos con tensión, en media tensión (13,2 y 33 KW) que es lo que demanda la ciudad, sin tener que cortar la energía eléctrica en la zona donde se requiera esa intervención.
Abel Carballo, jefe de redes del departamento de Mantenimiento y Obras de la CPE, encargado de las redes, reveló que, «durante la pandemia, al personal habilitado para ese tipo de tareas se les venció la habilitación para poder llevarlas a cabo y es por eso que en los últimos tiempos, para poder realizarlas hubo que cortar el servicio en varias oportunidades».
“Superada en parte la pandemia, inmediatamente nos pusimos en contacto con FundaLuz XXI, la institución de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLYF) que se dedica a la capacitación, investigación y formación, para que se nos brinde, mediante lo que se denomina un reciclado de los conocimientos acumulados, la habilitación para poder retomar ese tipo de tareas”, consignó.
Carballo destacó «la importancia de que la CPE, única en la zona, hablamos del resto de la provincia y de todo el oeste de la provincia de Buenos aires, que tiene la capacidad para hacer TCT (trabajos con tensión) pueda prestar este servicio porque implica llevar adelante un montón de tareas, que son imprescindibles de hacerse, sin tener que cortar la energía”, remarcó.
El jefe de Mantenimiento y Obras de la CPE explicó que “se trata de la aplicación de un método a distancia, mediante el cual se consigna la línea y, a una distancia de 80 centímetros, el operario, con elementos que lo aíslan de la red, sin cortar la energía, puede hacer una determinada cantidad de trabajos”.
Repasó que «desde el 98 la CPE está realizando estas tareas de TCT, con algunas interrupciones por problemas de equipamiento, aunque ya hace 3 años se conformaron más cuadrillas y era una habitualidad hasta que la pandemia nos impidió contar con la renovación de las acreditaciones y en los últimos tiempos ya no pudimos efectuarlas”.
Para esto, detalló “hay ciertos pasos legales que cumplir para obtener una habilitación nacional de TCT. Hoy por hoy la CPE venía trabajando con dos cuadrillas, de cuatro integrantes cada una, de TCT y ahora estamos haciendo lo que se llama un reciclado, que es una capacitación más extenso, donde se han incorporado a otras cuatro personas, trabajadores de la CPE, que así se sumarán al personal de TCT habilitado”.
“Hoy por hoy –dijo Carballo- la CPE cuenta con un solo hidro-elevador aislado, por lo que cada cuadrilla trabaja en un turno diferente. Lo que ocurre es que el material que demanda este servicio es de un altísimo costo y al hidro elevador hay que mantenerlo y ensayarlo todos los años para estar seguros de su aislación”, explicó.
“Básicamente el servicio de TCT se presta en Santa Rosa, por la cantidad de organismos oficiales y empresas importantes a los que se les hace imprescindible que no se les corte el servicio, pero hemos trabajado reciclando aisladores de la línea de 33 KW que va hasta Catriló, que es de APE. El primer trabajo, y principal, que se nos demanda es la ruta de limpieza de los alimentadores. Un trabajo anual, que consiste en hacer un despunte, que no es poda ni tala, de los árboles para que sus ramas no toquen, arriba, en la línea y así evitar el riesgo eléctrico», indicó.
También dijo que se realizan este tipo de tareas «en la conexión y reconexión de servicios nuevos o la incorporación de líneas subterráneas que entran a la red. Son todas tareas esenciales y que demandarían cortar a un alimentador entero, lo que afectaría a un montón de usuarios. De hecho, durante la pandemia, hubo que hacer mantenimientos exhaustivos de los alimentadores y al tener el personal las habilitaciones vencidas, hubo que cortar rotativamente, no quedaba otra. Ahora eso se podrá evitar contando nuevamente con este servicio de TCT”.
De todos modos reconoció que «seguirán habiendo trabajos en los que se tendrá que seguir cortar, como los que demandan las ternas de energía compactas o doble ternas, porque nos falta instrumental específico, pero como contrapartida Santa Rosa tiene un sistema de anillado muy bueno, que siempre permite acotar a una parte muy mínima a los afectados que tengan que soportar un corte para hacer esos trabajos”.

