En pleno festejo por el contundente triunfo del domingo pasado, el senador electo tiene una actitud que puede ser interpretada como la intención de no dividir a la alianza Juntos por el Cambio, pero a su vez, una ofensa a su partido.
El ingreso a la plaza San Martín de Santa Rosa fue en medio de saludos, abrazos, selfies y algarabía. Los esperaba el escenario de “la Glorieta” de la plaza. Una vez arriba, un joven se le acerca y le cuelga, a modo de capa de superhéroe, una bandera de la Unión Cívica Radical.
Kroneberger sigue saludando y en un momento, se le cae. Cuando se la quieren volver a colocar, niega con la cabeza y otra persona dobla la bandera y la aleja de uno de los principales ganadores del domingo pasado.

