
Este lunes por la tarde cientos de personas se concentraron frente a los tribunales porteños para participar de la manifestación en reclamo de Justicia por el crimen de Lucas González. Este martes declaran sus padres. Ayer dos de los tres policías admitieron haber disparado contra el auto en que iba el joven asesinado.
Familiares y amigos de Lucas González, junto a miles de personas que portaban banderas argentinas, participaron este lunes de una manifestación en reclamo de Justicia frente a Tribunales, donde la madre del adolescente aseguró que su hijo llevaba como única arma «los botines rotos» y reclamó «la prisión perpetua para los tres» policías que participaron del hecho porque «le tiraron a matar» a los jóvenes que se movilizaban en un auto.
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Frente a los Tribunales porteños, donde se levantó un escenario sobre las escalinatas de la puerta principal, los padres de Lucas fueron los principales oradores de la manifestación y exigieron «Justicia» por su hijo, de quien dijeron que fue «acribillado» y pidieron que «no existan más» casos «como el de Lucas».
Con remeras blancas con el rostro de Lucas y con la leyenda «Justicia» y en medio de un profundo dolor, Cintia López y Mario «Peka» González agradecieron la compañía «de los vecinos, de los amigos, de los compañeros del fútbol, de los distintos clubes», para luego aclarar que lo que ellos quieren «no es venganza».
«Yo les quiero mostrar algo que era el arma de mi hijo (muestra los botines de Lucas). Esto era el arma de mi hijo. Todos sus botines rotos, gastados», expresó Cintia con su rostro cubierto en lágrimas, tras lo cual recordó que «el último día» que lo vio con vida fue el martes a la noche, porque a la mañana siguiente «salió muy temprano para ir a entrenar».
«Mi hijo no era ningún delincuente. Mi hijo era una criatura. Lo único que soñaba era llegar a primera para comprarme una casa. No saben lo difícil que es buscarlo en mi casa y no encontrarlo», dijo la mujer.
#FueNoticia #CABA Este lunes 22 hubo una masiva concentración frente a Tribunales en reclamo de justicia por el asesinato de #LucasGonzález, el joven asesinado por efectivos de la Policía de la Ciudad en Barracas. | Fotos: ANRed. pic.twitter.com/uh5KzUcLSD
— ANRed #25Años (@Red__Accion) November 23, 2021
Minutos antes, «Peka» González, reclamó «Justicia» y agradeció «al periodismo» por la cobertura del caso y al abogado Gregorio Dalbón por haberse acercado a ellos.
«Que caiga el que tiene que caer y que pague el que tiene que pagar», dijo el hombre minutos después del acto en una conferencia de prensa.
En tanto, Julián, uno de los adolescentes que sobrevivió al ataque, se quebró al pedir Justicia y dijo: «Mi amigo era bueno, era humilde, se despertaba temprano todos los días. A mí no me lo devuelve nadie. Los que no tenía que proteger le sacaron el sueño a mi amigo, que quería jugar en primera como todos nosotros».
También habló Joaquín, otro de los adolescentes, quien agradeció a los presentes porque con su presencia puede «recomponer toda la ausencia de Lucas».
«La ausencia de mi amigo habla de un sueño que es debutar y ser feliz dentro de una cancha. Ahora hay una familia que sufre su ausencia», afirmó.
Durante el acto, también hablaron los padres de los tres adolescentes que resultaron ilesos en el ataque y reclamaron Justicia.
Desde antes de las 19, cientos de personas se concentraron frente a los tribunales porteños para participar de la manifestación en reclamo de Justicia por el crimen de Lucas.

Foto: AnRed
Al menos cuatro micros llegaron al Obelisco porteño procedentes de Florencio Varela colmados de vecinos y amigos de Lucas que hacían flamear banderas argentinas, mientras se aguardaba el arribo de más de 15 colectivos que salieron desde proximidades de la casa de la víctima con más manifestantes.
Acompañados por varios autos que hacían sonar sus bocinas, dos micros de dos pisos y otros dos de los tradicionales escolares pasaron por el Obelisco, donde también fueron aplaudidos, y continuaron viaje a Talcahuano 550, cuyo frente se hallaba vallado.
Allí, cientos de personas, muchas de ellas jóvenes y familias, ya se concentraban con carteles que reclamaban «Justicia por Lucas» y pedían «Basta de Gatillo Fácil», a la espera de la palabra de los padres del adolescente asesinado sobre el escenario montado frente a la entrada principal de los tribunales.
Algunos conocidos de las víctimas llevaban remeras blancas con la cara de Lucas y una leyenda en el frente que reclamaba Justicia y otra en la espalda que decía «Mi cara, mi ropa y mi barrio, no son delito».
Luego, los manifestantes comenzaron a cantar «Lo sabía, lo sabía, que a Lucas lo mató la policía», lo que fue ovacionado por los asistentes a la marcha, mientras que otros cantaban «Lucas no se murió, Lucas vive en Varela».
También, portaban carteles con la leyenda: «Los policías no combaten los crímenes porque están ocupados en cometerlos».
Pasadas las 19.15 ingresó a la plaza ubicada frente a los tribunales una nutrida columna de personas con bombos y redoblantes y camisetas de Defensa y Justicia, el club de fútbol de Florencio Varela.
El acto finalizó minutos antes de las 20 con un minuto de silencio, mientras los padres de Lucas eran abrazados por los tres adolescentes que sobrevivieron al ataque de los policías.
Los padres de Lucas González declararán este martes ante los fiscales de la causa
Los padres de Lucas González, el adolescente de 17 años asesinado el pasado miércoles por efectivos de la Policía de la Ciudad en el barrio porteño de Barracas, fueron citados para declarar mañana como testigos ante los fiscales que llevan adelante la investigación del caso.
Fuentes de la investigación informaron a Télam que los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim convocaron a Cintia López y Mario «Peka» González, padres del futbolista asesinado, el martes a las 10 para recibir su declaración testimonial de manera presencial.
A su vez, también se espera que los familiares de los tres adolescentes que sobrevivieron al ataque efectuado por tres policías de la Ciudad, presten declaración entre mañana y el miércoles.
Durante la jornada de este lunes, los fiscales escucharon las declaraciones de los tres adolescentes que estuvieron con Lucas al momento del crimen, el miércoles último en el barrio de Barracas.
Dos de los tres policías admitieron haber disparado contra el auto en el que iban Lucas y sus amigos
Fue durante la indagatoria a la que fueron sometidos que estuvieron a cargo de los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andrés Heim, quienes investigan el crimen del joven futbolista.
Dos de los tres policías de la ciudad acusados del crimen del adolescente Lucas González admitieron este lunes ante la Justicia haber disparado sus armas contra el auto en el que la víctima iba con tres amigos por el barrio porteño de Barracas, durante las declaraciones indagatorias en las que se quebraron y lloraron en varias oportunidades.
Fuentes judiciales informaron a Télam que los acusados dijeron haberse bajado del auto Nissan Tiida de la División Sumarios y Brigadas de la Comuna 4 al grito de «policía» y con los chalecos identificatorios puestos, y que también hicieron sonar la sirena, aunque no encendieron las luces azules del llamado «chichón» que se poner sobre el techo del rodado porque no funcionaban.
En tanto, los tres adolescentes que sobrevivieron a los tiros efectuados por los policías la mañana del miércoles último también declararon hoy como testigos ante los investigadores y reiteraron que acababan de salir de un entrenamiento de fútbol, que compraron jugo en un kiosco y que temieron ser asaltados.
Tras pasar la noche en una celda de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, el inspector Gabriel Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial José Nievas fueron trasladados a los tribunales porteños cerca de las 7 de la mañana y a partir de las 8.30 comenzaron a desfilar ante el juez Martín Del Viso.
En el despacho del magistrado estaba de manera presencial el imputado, el abogado defensor de los tres, Alfredo Oliván, y el juez Del Viso, mientras que los fiscales Leonel Gómez Barbella y Andres Heim, de la Procuvin, lo hicieron de manera virtual a través de la plataforma Zoom.
Los tres policías fueron indagados acusados de los delitos de «homicidio doblemente agravado por haber sido cometido por miembros de las fuerzas policiales abusando de sus funciones y con alevosía de Lucas González, la tentativa de ese mismo delito contra los otros tres adolescentes, más privación ilegal de la libertad y falsedad ideológica».
Según las fuentes judiciales, ninguno de ellos aceptó responder preguntas pero realizaron un extenso y pormenorizado relato de cómo ocurrieron los hechos, y tanto Isassi como Nievas se quebraron en reiteradas oportunidades mientras explicaban las circunstancias del episodio en el que murió Lucas.
En el relato, los policías contaron que trabajaban en la villa 21-24 en el marco de una investigación ordenada por la fiscalía 20 de la ciudad vinculada a la venta de drogas y que tenían «como objetivo» un domicilio al cual venían controlando porque se sospechaba que era un búnker de drogas.
Según lo que relataron, en ese marco vieron el automóvil Suran azul en el que se movilizaba Lucas González con sus tres amigos adolescentes «en actitud sospechosa», detenido en la ochava de Iriarte, y que cuando retomó la marcha «hicieron un seguimiento».
«Negaron haber realizado una persecución y dijeron que se pusieron los chalecos, les hicieron sonar la sirena para que detengan su marcha y que bajaron al grito de ‘policía'», explicó una fuente de la investigación.
En ese momento, según dijeron, la Suran arrancó para evitar la identificación y ante esa situación, se sintieron en peligro y, por eso, dispararon.
«Nievas dice que cuando estaban por embestirlo, disparó cuatro o cinco balazos de frente a los pibes. López dijo que rodeó el automóvil por atrás y cuando escuchó los primeros disparos, también efectuó varios tiros. El único que no mencionó los disparos fue Isassi, quien no hizo ninguna referencia a esa situación», agregó la fuente consultada.
Según el relato que hicieron ante el juez, ninguno de los tres dijo haber visto armas en poder de los adolescentes, al tiempo que tanto Isassi como López interrumpieron en varias ocasiones su declaración porque se quebraron y lloraron.
Fuentes judiciales explicaron que, ahora, el juez tiene diez días para resolver las situaciones procesales de los imputados y que se espera para los próximos días la declaración de algunos testigos, entre ellos un hombre que paseaba un perro y que dijo haber presenciado el episodio.
Además, se aguardan para las próximas horas los resultados de los peritajes balísticos y de los teléfonos celulares de los tres imputados.
Por otra parte, este mediodía declararon como testigos los tres amigos de Lucas que estaban con él en el momento del hecho.
Los adolescentes, todos de 17 años, se entrevistaron primero con personal de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic), dependiente del Ministerio Público, y luego declaron de manera virtual ante los fiscales.
Con el peritaje balístico se espera poder determinar de cuál de las tres armas partió el disparo que le provocó la muerte a Lucas, dijeron las fuentes judiciales consultadas.
El hecho
El hecho ocurrió cerca de las 9.30 del miércoles 17 pasado cuando Lucas y sus tres amigos salieron del club Barracas Central -donde el primero jugaba y los restantes habían ido a probarse- y fueron interceptados por los policías sin identificar, de quienes intentaron huir al pensar que iban a robarles.
De acuerdo a la pesquisa judicial, los efectivos dispararon y balearon a Lucas, tras lo cual detuvieron a sus amigos y quisieron simular que se trataba de delincuentes a los que interceptaron cuando querían robar un kiosco.
Según la autopsia, Lucas murió a raíz de un impacto de proyectil de arma de fuego en el cráneo que le provocó una «hemorragia meningoencefálica» y, además, presentaba un surco en el pómulo derecho de una segunda bala.
El fallecimiento del joven se produjo el jueves 18 en el hospital El Cruce, de Florencio Varela, adonde fue trasladado en grave estado procedente del Hospital Penna.
Los restos de Lucas comenzaron a ser velados el pasado sábado a la tarde en una cochería de Florencio Varela y ayer fueron inhumados en el cementerio Parque Iraola de Hudson.

