
Para el bloque de diputados de la UCR la interpelación a los ministros provinciales por el caso del homicidio del niño Lucio Dupuy «deja un sabor amargo» porque aseguraron que no «hubo ningún tipo de autocrítica» y el sistema «puede volver a fallar».
Las y los diputados radicales fueron los más activos en la interpelación a los ministros de Desarrollo Social, Salud, Seguridad, Educación, y al Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes, y plantearon que la actitud de los funcionarios los dejó «más preocupados».
«La interpelación que se realizara a cuatro Ministros pertenecientes al sistema integral de protección integral de la niñez y la adolescencia, deja un sabor amargo ya que pareciera que el mismo funciona perfectamente. No hubo ningún tipo de autocrítica por parte de los Ministros ni del Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes. Para ellos todo funciona “óptimamente”, articulado, comunicado, interconectado; sin embargo, los hechos demuestran que el sistema falló y puede volver a fallar», aseguraron.
«Ingresamos preocupados al recinto, pero salimos más preocupados. Un sistema que funciona “óptimamente” tiene como consecuencia un niño muerto cruelmente, lo que demuestra que los protocolos elaborados son aplicados parcial e ineficientemente, o directamente son inexistentes, y que sólo se los presenta para esconder el fracaso», manifestó el bloque de diputados y diputadas de la UCR.
Señalaron que la interpelación «pretendía avanzar en identificar las fallas del sistema. Sin embargo, los funcionarios interpelados no lograron entender esto. Su actitud defensiva les impidió ver el camino que se intentaba trazar pensando en lo que pasó, y en lo que puede llegar a pasar, y buscamos prevenir. Precisamente, prevenir fue la palabra ausente en boca de todos los ministros».
«Un niño que estuvo vinculado al sistema educativo, que fue asistido por el sistema de salud y que tangencialmente tocó al sistema de seguridad, expone la vigencia de un Estado Ausente en materia preventiva. La prevención debe convertirse en una importante política pública para no ir atrás de los acontecimientos», aseveraron.
En ese contexto, expresaron que «no pretendíamos hacer justicia, no es nuestro rol. Cualquier condena judicial será infinitamente menor al dolor de la familia que sufrió esta tragedia y de las que pueden llegar a sufrir desgracias similares si no aceptamos que el sistema falló y debemos mejorarlo para el futuro».
«Que se haga justicia y que aseguremos un sistema de prevención que garantice los derechos de la niñez y la adolescencia, es la mejor manera de honrar la memoria de Lucio», finalizaron.

