
Raquel Barabaschi, víctima del Terrorismo de Estado y militante por los Derechos Humanos, alertó sobre los discursos de odio que imperan en algunos sectores sociales. “Queremos cárcel común para los genocidas”, reiteró.
Raquel Barabaschi dialogó con Plan B en el acto de conmemoración por el Día Internacional de los Derechos Humanos y lo definió como “un día de lucha y resistencia”.
“Este es un acto muy sencillo, muy íntimo y caro a nuestros sentimientos. Conmemorara el Día Internacional de los Derechos Humanos, es un día de lucha y de resistencia. Y cuando decimos Nunca Más, es para que no haya un golpe militar, que arrasó con la vida de 30.000 compañeros y desarticuló todos los lazos de sociedad que había en la sociedad”, dijo.
“Además, se destruyó todo el aparato productivo y todavía hoy, sentimos los embates de la Dictadura. La lucha por los Derechos Humanos es un gran paraguas que nos abarca a todas, todos, todes, y en donde tienen que estar considerado lo que nos pasó, lo que nos está pasando y lo que puede llegar a pasar, por eso se abarcan todos los campos de los Derechos Humanos. Desde las niñeces que está en el tapete por hechos trágicos, del descuido de una sociedad que mira para otro lado”, dijo.
“Yo recuerdo que en La Pampa fuimos las organizaciones sociales y las asambleas, las que nos movilizamos para que La Pampa adhiera a la Ley 26.061, de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes. Y como éramos pocos, nos decían ‘zurdos de m…’, como es costumbre cuando uno sale a luchar por los Derechos Humanos, es para todos y todas y todes, como lo fue la lucha de las colectivas feministas, con el Aborto Legal, Seguro y Gratuito o el Matrimonio Igualitario o el Cupo para personas Trans”.
“Siempre el colectivo más marginado es el más atacado, como pasa con los pueblos originarios a quienes quieren estigmatizar como violentos, cuando sabemos que pelean por sus derechos y nosotros los acompañamos. Quieren generar enemigo interno, como hicieron con nosotros, diciéndonos que ‘por algo será’ o ‘algo habrán hecho’, por pensar distinto y estar luchando. Esto no termina. Cada 10 de diciembre es un puntapié para lo que viene”, dijo
Barabaschi recordó al peón rural Machuca, que está desaparecido. “Explota la noticia y todo el mundo se encolumna atrás y luego nos olvidamos. No puede haber desaparecidos en democracia. Acá tenemos este caso y hay cientos en el país”.
“Además, se está atacando el medioambiente, por el afán desmedido de algunos sectores, por la riqueza que van para pocos bolsillos y dejan tierras arrasadas”, dijo Raquel Barabaschi.
En referencia a la legisladora que juró por las “víctimas del terrorismo”, Barabaschi dijo que “es casi un delito. Está planteando eso. Que en democracia se digan estas cosas es grave. El tema de la teoría de los demonios está zanjado. Acá hubo Terrorismo de Estado, el aparato del Estado puesto a perseguir, torturar y matar. Si los grupos armados cometieron algún atentado, es un delito, donde debieron ser aprehendidos, juzgados, como corresponde”. Todas las personas que cometen delitos, tienen derechos a defenderse”.
“En el caso de los juicios de lesa humanidad, yo no quiero odio, ni venganza, yo no quiero que a los genocidas los torturen con picana, como hicieron conmigo. Ellos tienen un juicio justo, tienen derecho a la defensa ”, dijo.
Barabaschi criticó los discursos de odio e intolerantes que han surgido últimamente. “Hay que construir desde otro lugar, de la tolerancia, del amor, desde los consensos y no se pueden seguir alimentando la sociedad, con discursos violentos”.
En referencia al Tercer Juicio contra represores pampeanos, Barabaschi dijo que “nosotros vamos con Memoria, Verdad y Justicia, como decimos con ‘Pinky’(Pumilla). Siempre vamos para potenciar la Memoria y la Verdad, porque la Justicia, se desdibuja, luego de tanto tiempo. Hay un montón de compañeros que no están entre nosotros y no van a ver que haya justicia para ellos y hay un montón de genocidas que mueren, sin haber tenido una sentencia. Greppi falleció, estuvo sentenciado en los dos primeros juicios. Fiorucci fue apartado y no participa por cuestiones de salud, pero fue condenado en dos juicios anteriores.
“Riffaldi murió impune, porque falleció y no hubo castigo y Baraldini, es el personaje más nefasto. Fue el jefe de la patota en La Pampa, atentó contra Raúl Alfonsín, como carapintada, en Bolivia organizó un ataque a Evo Morales. Es un individuo muy peligroso. Fue muy valiente para torturar pibes y pibas de 20 años, pero no asume en un juicio su responsabilidad. Estuvo prófugo, un montó de años, fue juzgado en el segundo juicio y en este quería apelar a su situación de salud, para zafar, cosa que no ocurrió porque fue una puesta en escena desarticulada por los peritos”, recordó Barabaschi. “Queremos cárcel común y efectiva para quienes fueron condenados y todavía no hay sentencia firme y en el caso de Reinhart, tiene arresto domiciliario, porque debido a la cuestión sanitaria, no había espacio en el Penitenciario. Ahora, no es excusa, tiene que volver a tener cárcel común, que es lo que pedimos”, cerró Barabaschi.

