
La Policía tuvo que asistir al domicilio de la mujer, que comparte con el hijo de ambos, porque accionó el botón antipánico. Además, Plan B pudo saber que el agente de la fuerza de seguridad incumple la cuota alimentaria y hasta ahora no pidió ver a su hijo. También les quitó la camioneta, único medio de movilidad de Yanina Coronel y el niño.
El policía envenenado contó a un medio una versión que no se traslada al expediente judicial: no pidió ver a su hijo, incumple con la cuota alimentaria y le quitó a Yanina Coronel y su hijo el medio de movilidad.
El policía Gabriel Páez Albornoz se hizo conocido cuando la fiscalía difundió la versión de que había sido envenenado por su pareja. Estuvo varios días internado en terapia intensiva y cuando se recuperó, la causa judicial incorporó otros elementos que podrían dar un giro en la investigación.
La mujer, que fue detenida como la presunta envenenadora, contó que sufrió de manera recurrente violencia de género, con denuncias no tomadas por la policía, y dio otra versión del envenenamiento.
Hoy el policía se recuperó y la mujer consiguió la libertad hasta la realización del juicio.
En las últimas horas, Páez Albornóz le quitó una camioneta tipo furgón a Coronel y su hijo bajo el argumento de que es de su propiedad, obviando que fueron pareja por 14 años y los bienes adquiridos en ese tiempo deberían ser compartidos. Además, tiene una motocicleta con la que consigue la movilidad que necesita.
No es un dato menor que mientras Coronel permanecía en arresto domiciliario el policía nunca solicitó la camioneta, pese a estar con el alta médica. Recién lo hizo cuando su expareja logró su libertad.
Cuota alimentaria y botón antipánico
Este medio pudo saber que el policía paga lo que se le ocurre, según su consideración de lo que necesita su hijo, y no cumple con la cuota alimentaria.
Además, en una entrevista dijo que extrañaba a su hijo, pero en sede judicial no hay ningún requerimiento para poder verlo.
Por último se supo que la mujer tuvo que accionar el botón antipánico cuando observó a su expareja en proximidades del domicilio, violando la medida de restricción de acercamiento. Un móvil de la fuerza acudió al llamado peor Páez ya se había retirado, y se dejó constancia en la actuación policial de esa violación de la perimetral.

